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El director de Ageingnomics de Fundación Mapfre, Juan Fernández Palacios (i) y Alfredo Montes, patrono de la Fundación Mapfre Canarias. Acfi Press

Los mayores canarios elevan un 20% el apoyo económico a sus hijos en un entorno inflacionista

La pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores hace crecer la dependencia que tienen de los mayores, que alcanza el 70%

Miércoles, 13 de marzo 2024

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El respaldo económico que los mayores canarios dan a sus familiares ha crecido exponencialmente en el último trienio. Actualmente 7 de cada 10 personas mayores de 55 años (séniores) proporciona algún tipo de capital a sus familias, según revela el II Barómetro del consumidor sénior elaborado por la Fundación Mapfre. Este porcentaje resulta significativamente superior al que se dio en 2021, que apenas superaba el 53%.

Dentro de ese 70%, el 55% de la población sénior destina su ayuda a sus hijos aunque también lo hace con otros miembros de su familia o con personas de su entorno cercano. En el resto del territorio nacional, el espaldarazo económico que proporcionan los séniores disminuye hasta el 52%.

Según Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación MAPFRE, esto se debe a la pérdida del poder adquisitivo que está experimentando la sociedad canaria a causa de la presión inflacionista que viene dándose particularmente en los últimos dos años. Para Fernández, «el hecho de que se exija cada vez más apoyo a los séniores respecto a su círculo más próximo indica que la posición económica de los canarios se ha debilitado».

En cuanto a la frecuencia de la ayuda, el 35% de estos séniores dicen que tienen necesidad de apoyar al círculo cercano todos los meses, situación que en el resto del país solo se da en el 19% de los casos.

Menos del 40% ahorra

La diferencia entre el apoyo que realizan los mayores de 55 años en Canarias respecto al territorio nacional adquiere incluso más relevancia si se tiene en cuenta que los séniores canarios ahorran menos, frente al casi 49% del conjunto estatal. Según el estudio de la fundación, solo el 38% de los séniors canarios pueden ahorrar y de ese total, el 52,3% puede ahorrar el 10% o menos de sus ingresos y solo el 8% consigue reservar más del 30% de los ingresos que percibe.

La percepción de los séniores canarios es que esta coyuntura no va a mejorar en los próximos años. Casi la mitad (47,8%) considera que la ayuda a seres cercanos tendrá que ser aún mayor en el futuro.

Pialr económico

En la opinión de Fernández, una de las principales conclusiones que se puede sacar de este informe es que el estereotipo que presenta a los séniores como un grupo de población necesitado de ayuda, del que hay que ocuparse y al que hay que atender no se corresponde con la realidad, ya que los datos reflejan lo contrario, posicionándolos como un pilar económico fundamental para la familia y para la sociedad».

Sobre cómo viven los séniores la escalada de precios, los resultados del barómetro son tajantes. En Canarias un 92% dice que les preocupa bastante o mucho. Una inquietud que según la fundación se basa principalmente en que la inflación está afectando con intensidad a la principal partida de gasto que tiene la generación senior, el consumo de los alimentos y las bebidas no alcohólicas donde las subidas han alcanzado hasta el 30%.

En cuanto al futuro de la economía, 8 de cada 10 miembros de la generación sénior creen la situación económica empeorará y que tendrán que ayudar más a sus seres cercanos (83,8%) pese a que menos de la mitad se siente seguro con su bienestar personal.

Este informe del consumidor sénior analiza los hábitos de los 734.113 habitantes que superan los 55 años, un colectivo que representa el 33% de la población total de la comunidad autónoma.

«Es una falacia que los mayores se tengan que jubilar para que se reduzca el paro juvenil»

Fernández afirmó con rotundidad que el concepto de que la jubilación activa o tardía sea la responsable de los altos índices de paro juvenil no es cierto y aseguró que es un prejuicio que se «desmonta muy fácilmente» y que aparece de forma puntual. «Puede ocurrir a nivel de una empresa pero a nivel global de la economía es falso».

Expresó que el efecto de este tipo de jubilación es más bien el contrario al considerar que cuando un sénior se mantiene activo, lo que genera son oportunidades de empleo para otros séniors y para los jóvenes al generar riqueza, seguir pagando impuestos que contribuyen a la seguridad social y aumentando el PIB. «Es una falacia y lo peor es que hay autoridades públicas de primer nivel que dicen que eso ocurre, que los mayores se tienen que jubilar para dejar paso a los jóvenes, es mentira».

Entre los séniors canarios, tan solo el 16% estaría dispuestos a alargar la vida laboral, motivado según Fernández por la falta de flexibilidad del marco legal para pasar de trabajador a jubilado. «No están suficientemente incentivadas o más bien desincentivadas».

También señaló que pese a que leemos y vemos lo contrario, la confianza en el sistema público de pensiones «es alta. Ven que llega puntualmente, que se respetan las pagas dobles y que se revaloriza en referencia al IPC. Consideran que la pensión pública es suficiente».

Como ejemplo citó que en países como Japón, Islandia, o Corea del Sur, la población extiende su jubilación hasta los 70 años y «tienen las tasas de empleo juvenil más bajas de todo el conjunto de la economía mundial».

Además indicó que una vía para fortalecer el sistema de la seguridad social es mantener o incrementar el número de cotizantes. «No hay que poner pegas a quien quiere seguir contribuyendo».

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