La pandemia sigue arrasando la economía global en plena desescalada

La gradual reapertura de la economía con la desescalada en Europa da una aparente sensación de mejoría que las cifras van rebatiendo. El PIB de la eurozona registró en el primer trimestre una contracción del 3,6%, la mayor caída de la serie histórica que comenzó en 1995, según Eurostat.

EDURNE MARTÍNEZ / MADRID

La economía de los países del euro no sufría una contracción trimestral desde 2013, en plena crisis financiera. Sin embargo, en esta ocasión la caída fue solo del 0,4%, mientras que el coronavirus ha hecho desplomar el PIB un 3,6%, superando la que hasta ahora había sido el mayor descenso: cuando en el primer trimestre de 2009, en el peor momento de la Gran Recesión, el PIB se contrajo un 3,2%.

De los 27 países que componen la UE, solo Irlanda, Bulgaria, Rumanía y Suecia esquivan la tasa negativa en el primer trimestre. Los que han salido más tocados de la pandemia han sido Francia e Italia (-5,3%), seguidos por España y Eslovaquia (-5,2%).

Así, nuestro país se sitúa como el tercero que más se contrajo de enero a marzo. Este lunes el Banco de España echaba un jarro de agua fría con sus previsiones económicas, donde alertaba de que la caída del PIB este año podría alcanzar el 15% si hubiera otro rebrote tras el verano, algo que ni los científicos ni los economistas descartan por completo.

Los expertos avisan de que aunque la mejora económica por la desescalada apunta a un leve crecimiento que se está reflejando las bolsas, se trata de un «optimismo prematuro». «Los repuntes se están produciendo a partir de un nivel de actividad históricamente bajo, la capacidad productiva no se ha restaurado totalmente, ya que muchas empresas han quebrado y el consumo interno y la inversión empresarial tardarán mucho tiempo en volver a la normalidad», advierte Raymond Torres, director de Coyuntura y Análisis Internacional de Funcas.

Alemania deja de exportar.

Preocupan los datos de Alemania, un país que hasta ahora era denominado la ‘locomotora europea’ por la fuerza de sus exportaciones para el PIB europeo. Sin embargo, los datos publicados por la Oficina Federal de Estadística (Destatis) revelan que el país germano registró un desplome histórico de sus exportaciones del 31% en el mes de abril.

El valor de sus ventas al exterior alcanzó los 75.700 millones, un 24% menos que en marzo y un 31% menos que en abril del año pasado. Se trata del mayor descenso de toda la serie histórica que se remonta a 1950.

La segunda potencia europea tampoco da esperanzas de mejora. Francia anunció que sufrirá su mayor contracción del PIB este año, hasta desplomarse un 10,3% tras registrar una caída del 15% en el segundo trimestre. Los datos del Banco de Francia, que confía en un rebote de la actividad cercano al 7% en 2021, señalan que la «debilidad de la economía hasta el final del confinamiento» en mayo supondrá un descenso importante del PIB.

Entre las medidas para reflotar su economía, Francia anunció un plan de 15.000 millones para ayudar al sector aeronáutico. Sobre todo irá dirigido a salvar a Air France, su buque insignia, pero también a las empresas del sector golpeadas por el frenazo de los vuelos desde el pasado marzo y cuya actividad aún tardará meses en recuperarse.

Estados Unidos entra en recesión.

Pero no solo Europa sufrirá las peores consecuencias económicas de la pandemia. Con los últimos datos de la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER), se ha conocido que la primera economía mundial, Estados Unidos, entró oficialmente en recesión el pasado mes de febrero. Se pone fin así a 128 meses consecutivos de expansión (más de 10 años y medio), el periodo más extenso de crecimiento del país de su historia.

Y es que el PIB de Estados Unidos experimentó una contracción del 5% en el primer trimestre del año como consecuencia del impacto de la pandemia, frente al crecimiento del 2,1% del último trimestre de 2019. No se registraba un descenso tan severo de la economía desde 2008, en plena crisis, cuando el PIB norteamericano cayó un 8,4%.

Eso sí, el desempleo se situó en mayo en el 13,3%, mejores datos que el 14,7% de abril. La apertura gradual de la economía provocó la creación de 2,5 millones de empleos en EE UU el pasado mes, lejos de recuperar aún los 20,5 millones de puestos de trabajo que destruyó la pandemia en abril.

El problema es que la pandemia se expande «con arritmias» ya que los países están siendo golpeados en diferentes momentos. Actualmente es América Latina la región más impactada, tomando el relevo de EE UU y Europa. Estas arritmias afectan a la economía mundial porque «desorganizan las cadenas de suministro, frenan los viajes internacionales y el turismo y reducen los intercambios de bienes», explica el experto de Funcas.