El juez del Mercantil 2 de Las Palmas, que lleva el concurso de JSP, Guillermo Fernández. / Arcadio suárez

El juez firma la liquidación de JSP y la extinción laboral definitiva de los 140 trabajadores que quedaban

El administrador concursal lamenta la situación e indica que el momento «no es bueno». Se prevé que el proceso de venta se alargue hasta 2023. Por ahora solo hay una oferta de Quesos Valsequillo por la planta de leche y que está en estudio

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

El juez de lo Mercantil número 2 de las Palmas, Guillermo Fernández, ratificó la semana pasada la liquidación de la industria canaria JSP. Al mismo tiempo, se procedió a la extinción de los contratos laborales de los 140 trabajadores que quedaban en la plantilla.

«La situación no es buena. La empresa está en liquidación a la espera de que aparezcan compradores», indicó ayer el administrador concursal, Rafael Franco (Praxis de Reestructuraciones y Concursal S.L Profesional), que lamenta que no hayan fructificado los dos procesos de venta de las unidades productivas puestos en marcha. «Esto es imprevisible. Puede ser que hasta ahora no haya habido interés y, de repente, aparezca alguien; pero la realidad es que hoy estamos en liquidación y a la espera de vender según las normas de la ley concursal», señaló Franco.

La administración concursal encargará a una empresa especializada la venta de los activos, que saldrán a subasta de forma individualizada

Según explicó, la liquidación podrá extenderse hasta doce meses y la venta se hará mediante la subasta judicial de activos. Será la administración concursal la que decidirá si la subasta la hace directamente el Juzgado o la realiza una empresa externa. Como apunta Franco, «muy posiblemente» se irá a la venta mediante una entidad especializada y los activos saldrán a subasta de forma individualizada.

Hasta la fecha, la única oferta que ha aparecido en firme ha sido la de Quesos Flor Valsequillo, que presentó una inicial por la unidad de producción de la leche que no salió adelante por la escasa cantidad de dinero ofrecida y que rondaba los 600.000 euros. Esta oferta fue completada y mejorada con una segunda adicional que está en estudio. Los acreedores lo están analizando. «Por ahora no hay ningún acuerdo con los acreedores que tienen las garantías sobre las naves y las máquinas y no hay nada», manifiesta.

Inicialmente se preveía hacer la liquidación de forma rápida. Se confiaba en que el proceso estuviera terminado antes del 31 de diciembre pero la falta de interés que ha habido hasta la fecha hace temer que el proceso se alargue en 2023. «Pueden ser de seis a doce meses. Son proceso lentos que no son ágiles», señaló Franco.