La ministra Reyes Maroto, el pasado viernes en Bilbao. / Pankra Nieto

«La industria necesita estabilidad y certeza, y ahí tenemos que trabajar»

«En la automoción lo que importan son los hechos, y los hechos son que hemos puesto en marcha un Plan Renove»

JOSÉ V. MERINO Vitoria

En plena crisis del turismo y la industria por las consecuencias de la pandemia, la ministra del ramo, Reyes Maroto, destaca la apuesta del Gobierno por la automoción y la defensa de España como destino «seguro» para los millones de turistas que nos visitan cada año.

-Muchas comunidades han criticado las decisiones del Gobierno en materia de automoción. También algunas socialistas, como Valencia o Navarra.

-Hemos dado señales importantes en la defensa de la automoción. Hace dos años no estábamos presentes en la alianza europea de las baterías y hoy tenemos liderazgo. Lo hemos reforzado con mis visitas a países que son competidores, pero que pueden ser aliados, como los asiáticos. Hay un antes y un después con este Gobierno con la política industrial y al apoyo a la automoción. Pero se necesita tiempo.

-Dice que apoyan la automoción, pero los mensajes han sido poco claros: hasta última hora no han apoyado la compra de coches diésel o gasolina.

-Los hechos refrendan la acción del Gobierno. Y hemos puesto en marcha un Renove. Me quedo con los hechos, y los hechos son que hoy tenemos un plan.

-¿Es mejor entonces ver lo que hacen que oír lo que dicen?

-Se nos tiene que evaluar por los hechos y sus resultados.

-¿El Renove será plurianual o flor de un día?

-Que hayamos puesto el Renove en la agenda es muy importante y hemos dado una señal de certeza. De cara al Presupuesto del próximo año, espero llegar a buenos acuerdos con el resto de las fuerzas y que esos que tanto nos critican, ayuden a que la automoción tenga el peso que merece.

«Somos un destino seguro, podemos convivir con la Covid y hay planes de respuesta»

turismo

-¿Por qué sector apuestan?

-Por uno que avance hacia una movilidad más sostenible. Tenemos delante el cambio climático y ahí no vamos a dar un paso atrás. La innovación es un plan de competitividad. Hay un reto: generar una cadena de valor que no tenemos, las baterías. Y también está el ámbito del hidrógeno, donde queremos ser líderes.

-Este Gobierno apuesta por la electromovilidad, que es muy cara. ¿No es sorprendente que financien coches a los ricos?

-Bueno, en el Moves hemos puesto un tope en el valor del coche, 40.000 euros. Lo que da el Moves es una señal de que necesitamos ir cambiando hacia modelos más sostenibles. Hemos pasado de 45 a 100 millones y una parte importante se va a la recarga, que es una de nuestras debilidades.

-Nos faltan 100.000 puntos de recarga. Así es difícil generalizar el coche eléctrico.

-Por eso hemos reforzado el Moves. Da certezas ante un déficit heredado. El País Vasco, por ejemplo, es líder en ese campo, con cargadores ultrarrapidos de siete y ocho minutos. Lo que nos falta es escala y el Gobierno quiere poner las bases para ello.

«La falta de puntos de recarga es una debilidad. Por eso hemos reforzado el Plan Moves»

electromovilidad

-¿Qué salud tiene la industria española? A la vista de lo sucedido con Alcoa o Nissan, dependemos demasiado de fuera.

-España necesita estabilidad y la industria necesita estabilidad, porque sus inversiones requieren de tiempo y maduración. Si queremos que su salud sea buena, tenemos que dar certezas de que para este Gobierno y para España la industria es importante. Ahí tenemos que trabajar todas las fuerzas políticas y concretarse en hechos: dar certezas a la industria para que invierta, sostener sus fortalezas y atacar sus debilidades. Yo visito muchos sectores y hay industrias con muy buena salud: el papel, la naval, aunque aquí no se pudo dar solución a La Naval, la industria agroalimentaria... La industria española es muy reputada fuera.

-Todo el mundo cree que nos espera un otoño con muchos ajustes de plantilla.

-Hay muchas incertidumbres, pero creo que la respuesta del Gobierno ha sido rápida. Hemos aprobado medidas que primero permitieron proteger el tejido productivo y el empleo con los ERTE, extendidos de momento hasta el 30 de septiembre. Pero ya estamos en otra etapa, hemos pasado de la resistencia a la reactivación, con planes que dan un salto cualitativo para la automoción, el turismo, la ciencia y la innovación... Y hay otro elemento muy importante.

-¿Cuál?

-La confianza, para que la gente vuelva a comprar coches, a viajar... Y también el plan de recuperación de Europa. No nos podemos permitir una respuesta como en 2008. Europa debe acompañar a los países para reconstruir la economía, haciendo más Europa. Y el otoño va a depender mucho de la respuesta europea, de contar con esos recursos junto a los de los Presupuestos del Estado. España se juega mucho, pero Europa también.

-Usted es ministra de Turismo. Mal momento.

-Creo que hemos dado certezas. Nos hemos anticipado a muchos de nuestros competidores en los protocolos de seguridad, avalados internacionalmente. Hemos acompañado al sector, protegiéndole. De hecho, es el que más se ha beneficiado de la red de seguridad desplegada. Pero necesitamos confianza, que la gente venga, que no tenga miedo a moverse. Eso lo tenemos que hacer juntos, el sector privado y las instituciones. Yo agradezco a la Corona cómo está visibilizando su apoyo al sector turístico. Ahora toca reforzar la confianza. Hemos recuperado muy rápido la 'marca España' y tenemos que hacer buenas campañas de promoción. Hay que ser prudentes y seguir los protocolos, pero eso no significa que no podamos disfrutar de vacaciones. Y tenemos que dar certeza con los rebrotes.

-¿Cómo?

-El director general de la OMS calificó esta semana muy bien a España por demostrar liderazgo en revertir la expansión de la pandemia, con las pruebas, la localización de contactos, el tratamiento y el aislamiento. Y eso lo tenemos que trasladar a la población: España es un destino seguro y podemos convivir con la Covid. Hay planes de respuesta y la gente debe estar tranquila.

-La ayuda de Europa llegará o no, pero también se acabará y ahí entran los impuestos. ¿La subida es inevitable?

-El modelo fiscal debe responder al siglo XXI. Con la economía sumergida hemos visto con la pandemia que los que estaban ahí se han quedado fuera del ámbito de protección. Pero más allá, hay que actualizar nuestra fiscalidad. Ver las tasas digitales, el cambio climático... El debate no es subir o bajar impuestos, sino actualizar el modelo fiscal para que sea más justo y más acorde con el siglo XXI y no paguen siempre los mismos. Hay que ser constructivos. No es un debate ideológico, sino de país.