Guía para vender un piso rápido

Vender un piso en un corto espacio de tiempo, sin tener que recurrir a drásticas bajadas de precio o concesiones, no siempre resulta sencillo. No existen fórmulas mágicas que garanticen cerrar la operación rápidamente

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En tiempos de bonanza económica, el sector inmobiliario es fiel reflejo del dinamismo de las finanzas. Incremento de los precios, del número de operaciones, ampliación de la oferta de obra nueva, de la demanda, la inversión... Ante un escenario prometedor, hay quienes no tienen prisa por vender, aunque incluso en la mejor de las situaciones, que un piso pase demasiado tiempo a la venta puede resultar contraproducente y restarle atractivo. Por otro lado, en plena crisis sanitaria, la incertidumbre tampoco ayuda a cerrar una operación inmobiliaria.

A la hora de vender un piso rápido, sí que es posible aplicar algunas recomendaciones en base a nuestras posibilidades que, en la práctica, tendrán incidencia en el proceso. El asesoramiento de los profesionales del sector puede ser de gran ayuda si no queremos complicarnos demasiado con la tarea, aunque como particulares, también hay toda una serie de trucos que pueden conducir al éxito.

Analizar el mercado

Queramos o no el precio es un factor importante a la hora de vender un piso. En condiciones similares de conservación, superficie, distribución y ubicación, un inmueble con un precio más ajustado tiene más posibilidades de ser vendido rápidamente. Por eso, antes de poner a la venta una casa conviene analizar el mercado, conocer a la competencia y ajustar el precio. Las primeras semanas en el mercado son claves, entre otras cosas, porque será el momento en el que el piso despierte mayor interés.

Una buena estrategia de venta que incluya un presupuesto estudiado es una buena manera de propiciar el éxito de la operación. En este capítulo es importante no dejarse llevar por el sentimentalismo. Aunque muchos propietarios tienden a pensar que su vivienda está por encima del precio de mercado y, a la larga, eso será un hándicap para la venta.

Hacer un anuncio atractivo y coherente

Ya sea a través de un agente o un portal inmobiliario, buena parte del éxito de una venta reside en la manera en la que la vivienda se ponga en el mercado. Destacar los puntos fuertes del inmueble, su ubicación o el vecindario es una manera de llamar la atención de los potenciales compradores, lo mismo que hacer unas buenas fotos que resulten inspiradoras.

Uno de los peores errores que podemos cometer en este sentido tiene que ver con no ser claros con la información. Si la vivienda en cuestión está anunciada en distintos portales, todas y cada una de las referencias deben ser iguales. Lo contrario puede generar desconfianza en los potenciales compradores y, en consecuencia, aumentar el plazo de venta.

Home staging

Una de las herramientas más efectivas para vender un piso rápido es desarrollar en su interior un proyecto home staging o, lo que es lo mismo, una especie de puesta en escena que potencie las virtudes y minimice los defectos del inmueble. Dentro de las técnicas incluidas en esta rama especializada del diseño y la decoración de interiores no solo está realizar pequeñas reparaciones, limpiar, ordenar y despejar los ambientes, sino también despersonalizar la vivienda con el fin de llegar al máximo número de potenciales compradores.

En esencia, se trata de crear una puesta en escena inspiradora que atraiga el interés de quien visita o contempla a través de fotos. Un servicio de desayuno a pie de cama, unas velas en el baño, una manta en el sofá del salón y hasta muebles de cartón son algunos de los recursos empleados por los profesionales del home staging para conseguir vender o alquilar un piso más rápido en las mejores condiciones. Mínima inversión, máximos resultados.

Tomar las decisiones correctas

Tener prisa por vender un piso puede ir en contra de nuestros intereses. Tanto es así que, si decidimos ponerlo a la venta a título particular, habremos de mantener la calma durante las visitas y tener claros los pasos a seguir para cerrar la operación. Firmar un contrato de señal o arras puede sonar tentador, pero si no es el comprador adecuado y finalmente no consigue la hipoteca (un proceso que puede demorarse varios meses), lo único que habremos conseguido es perder tiempo y, en ocasiones, hasta dinero.

Tampoco es conveniente negarse rotundamente a ajustar el precio. Negociar forma parte de muchas operaciones y, a veces, puede incluso resultar más ventajoso que mantener el piso a la venta por más tiempo. La clave está en fijar un objetivo y negociar para obtener un acuerdo que nos acerque a él.