EFE

Galán respalda las medidas de la UE para luchar contra el encarecimiento de los precios de la energía

El presidente de Iberdrola ha dado a entender que es un plan más lógico y eficaz que el que ha diseñado el Gobierno español

MANU ALVAREZ Bilbao

El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, ha dado por buenas las medidas que ha anunciado la Comisión Europea para combatir el encarecimiento de los precios de la energía, que ha asumido sin crítica alguna. Galán ha hecho estas declaraciones en el transcurso de una conferencia que ha pronunciado en Bilbao, en una jornada organizada por la Alumni de la Deusto Business School.

El presidente de Iberdrola ha desgranado las importantes diferencias que existen entre las medidas que ha diseñado la Comisión Europea para intervenir en el mercado de la energía, frente a la iniciativa del Gobierno español. Así, ha puesto el acento en recordar que la UE quiere gravar los «beneficios extraordinarios» y no la simple facturación -que luego está sometida a la presión del aumento de gastos-, como quiere el Ejecutivo de Pedro Sánchez; también que la recaudación especial vaya destinada a ayudar a los consumidores de forma directa y no sea una recaudación que entra en la caja común de los presupuestos públicos, al tiempo que se fijan unos precios máximos para las tecnologías renovables «en 180 euros el megavatio, frente a los 67 de España».

Ha insistido en que los «beneficios extraordinarios son el producto de la actuación de los países productores y en especial de Rusia y de las empresas del sector de los combustibles fósiles, que están teniendo unos resultados boyantes». Frente a ello ha llamado la atención sobre el recorte de resultados de las eléctricas en España y en el hecho de que algunas grandes compañías europeas de electricidad -en Francia y Alemania- están teniendo que ser rescatadas por sus estados para evitar la quiebra.

En su opinión, el precio del gas es el que está distorsionando en este momento todo el esquema de costes de la energía eléctrica para asegurar que compañíaS como Iberdrola son los grandes perjudicados de esta situación. «Nosotros tenemos que comprar gas para convertirlo en electricidad. Además tenemos una gran parte de la electricidad vendida a precios fijos y de largo plazo y cuando no tenemos suficiente, porque por ejemplo no sopla el viento, nos vemos obligados a comprar la electricidad muy cara en el mercado. Esta situación es la que está generando un recorte de los resultados de las eléctricas en Europa y para algunas empresas dificultades serías».

Ha abogado por acelerar la transición energética para buscar «la autosuficiencia energética de Europa». Un camino que, ha explicado, se puede conseguir «acelerando la transformación con más renovables y almacenamiento». Una estrategia que, ha insistido, «permite desarrollar tecnología propia e industria. Tenemos tecnología, tenemos capacidades y tenemos capital. Solo nos faltan esquemas incentivadores adecuados para llevarlo a cabo».

Galán ha criticado la maraña burocrática y las dificultades de todo tipo que se establecen para permitir la apertura de parques de producción renovable de electricidad, lo que lleva a que se retrase más de siete años la puesta en funcionamiento de una instalación. «Hay que simplificarlo -ha señalado- porque necesitamos acelerar ese proceso». De cara al futuro ha alertado sobre el hecho de que la tecnología del hidrógeno va a requerir «ingentes inversiones y el dinero irá allí donde pueda obtener un marco de incentivos más adecuados». Así, por ejemplo, ha indicado que en Estados Unidos ya se puede obtener una ayuda de «tres dólares por cada kilo de hidrógeno que se produzca», mientras que en Europa no se ha diseñado todavía un marco de este tipo.