El responsable de Análisis Económicos de BBVA Research, Rafael Domenech, participó esta semana en el I Congreso Regional de Empresas Familiares, donde atención a CANARIAS7. / Cober

«Ni el futuro de la aviación ni el sector turístico de Canarias están en juego con la descarbonización»

El analista considera que el turismo seguirá fuerte en las islas pese a la recesión en Europa por un efecto de sustitución de destinos

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

Rafael Domenech participó esta semana en la capital grancanaria en el I Congreso Regional de Empresas Familiares, donde hizo un análisis de la situación económica de España y las previsiones de futuro. Con motivo de su particpación en este foro dio a entrevista a CANARIAS7 donde analiza el presente y futuro del sector turístico de las islas en un entorno de gran incertidumbre.

– La OCDE ha rebajado las previsiones económicas para España en 2023 y mejorado las de este año. ¿Habrá cambio también para Canarias?

– Vemos que los datos del tercer trimestre fueron mejores de lo esperado y esto tiene un efecto arrastre sobre el punto de partida del crecimiento del cuarto trimestre de este año y de 2023. Esta mejora cambia el sesgo al alza de las previsiones aunque no las cambia sustancialmente. Vemos que muchas instituciones internacionales están haciendo previsiones como las que hicimos nosotros hace unos meses. Digamos que van convergiendo. En cualquier caso, creo que el mensaje principal, con todas las incertidumbres, es que la economía española está aguantando bastante bien y particularmente Canarias, que crece por encima del Estado. Fue una de las regiones que más sufrió durante la covid por el peso del turismo y que fue el sector más afectado por las restricciones a la movilidad y ahora, la recuperación, ligada a la cuasi-normalidad del turismo, es mayor. Para 2022 y 2023 el crecimiento de Canarias será el doble que para España, con un 9% este año y del 2% el próximo. Sin embargo el nivel de renta per cápita de Canarias se alcanzará más tarde, para el año 2024.

– Esas buenas previsiones para las islas contrastan con la situación de recesión en Alemania y el cambio de política fiscal en el Reino Unido, que afectará sobre todo a las clases medias y que podría suponer una caída de la demanda turística en estos países.

– Es una posibilidad pero también hay una cosa que puso de manifiesto la covid. Estas crisis tienen efectos muy heterogéneos, por sectores, por colectivos, por países, por regiones... Para lo bueno y para lo malo y puede ser que haya mucho de sustitución en el turismo. No se puede descartar que Canarias se pueda ver beneficiada por una reorientación del turismo precisamente porque en tiempos de incertidumbre, sea sanitaria o de precios de energía, muchos turistas prefieren quedarse en Canarias que irse a otros destinos más lejanos. Ya lo vimos en la crisis del Mediterráneo, que, aunque las circunstancias eran diferentes, Canarias fue una de las beneficiadas. Ahora vuelven a darse las condiciones para que haya una reorientación del turismo. Las islas ofrecen una calidad/precio mejor que otros destinos sin entrar en tópicos como que la crisis energética pueda hacer que haya personas que decidan vivir aquí más que en el norte de Europa porque le salga más barato.

– Y a medio y largo plazo, con la descarbonización y la sostenibilidad ¿qué ocurrirá con el destino Canarias? Porque el tráfico aéreo es uno de los principales emisores de gases contaminantes y es objeto de esta cruzada.

– Esta situación obliga a las compañías aéreas a aplicar nuevas tecnologías con menor huella de carbono o que, incluso, llegará a ser cero. Hay muchas trabajando en el tema de los biocombustibles y creo que esto va a suponer un período de mejoras tecnológicas aceleradas en algunos sectores, particularmente en el transporte aéreo, pero no creo que esté en juego ni el futuro de la aviación, porque podremos viajar sin contaminar, ni el sector turístico de Canarias que tiene acceso a energías renovables. Aquí Canarias tiene una ventaja comparativa frente a otros destinos. De ahí, que la huella total neta, entre transporte y alojamiento, será menor y esto jugará a favor de Canarias.

«Canarias crecerá por encima de la media en 2023 pero su renta per cápita no se recuperará hasta 2024»

– Algunos economistas aseguran que esta crisis no se parecerá a la de 2008 porque no será tan profunda. ¿Qué opinión tienen desde BBVA Research? Y, ¿cómo va a influir en los ciudadanos esta recesión?

– Empiezo por lo último. Esta recesión está influyendo en la inflación y la capacidad de renta. La inflación perjudica más y a más gente y lo que parece claro es que en esta ocasión la tasa de desempleo apenas va a aumentar frente a lo que ocurrió durante la Gran Recesión. Aquella crisis afectó de forma desigual. Perdieron muchos colectivos por el empleo y en ésta, la pérdida está más repartida entre toda la población por la inflación. Siempre es más fácil recuperarse de un problema de una inflación que además es importada.

– Tampoco habrá tantos desahucios entonces, sobre todo ahora que la banca va a firmar un acuerdo para ayudar a los hipotecados.

– La tasa de desempleo es la variable que mejor explica los desahucios. En la medida en la que no haya deterioro significativo de mercado de trabajo y al tiempo, sigue el desapalancamiento de los hogares, el aumento de la carga financiera por mayores intereses se ve compensado por la disminución de la carga porla amortización del capital, con lo que prácticamente el efecto es neutro.

– ¿Qué previsiones tienen para la inflación en 2023?

– Si se consiguen evitar los efectos de segunda ronda que den lugar a una espiral de precios, salarios y márgenes, esperamos que la inflación media de 2023 sea del 4%, ligeramente por debajo de la mitad que en 2022. Los datos de los últimos meses apuntan a que cada vez hay un porcentaje menor de bienes y servicios en la cesta del IPC que suben por encima del 10% y más los que crecen por debajo del 2%. Por su parte los indicadores adelantados de la inflación subyacente apuntan también a que irá disminuyendo en los próximos meses, si no se materializan escenarios de riesgo en precios.

«Esperamos que la inflación media sea el próximo año del 4%, por debajo de la mitad que en 2022»

– No sé si tienen ya valorado el impacto en la economía de la subida del SMI porque a juzgar por los datos no ha jugado en contra del empleo ni la economía. ¿Hay margen para nuevas subidas?

– La subida del salario mínimo interprofesional (SMI) tiene beneficios sobre trabajadores que ven aumentar su salario y mantienen su empleo, pero también costes si dificultan las posibilidades de empleo de los trabajadores con menor cualificación y productividad. Las subidas del salario mínimo son un síntoma de progreso económico saludable cuando son consecuencia de aumentos de productividad, pero se convierten en un problema si el crecimiento del SMI es muy superior al de la productividad. Además, las diferencias en los efectos de un aumento del SMI en unas regiones y sectores puede ser muy diferentes a otros, cuando en muchos de ellos el SMI ya ha superado el 60% del salario medio. Lamentablemente las decisiones de aumento del SMI de los últimos años en España se han realizado sin evaluaciones rigurosas de sus efectos y sin adoptar medidas compensatorias para mejorar las políticas activas en aquellos colectivos que se han podido ver perjudicados.

– ¿Cómo afectará la subida de los tipos de interés a las administraciones y su elevado nivel de endeudamiento?

– La subida de tipos irá aumentando gradualmente el coste medio de la deuda pública a medida que se vaya refinanciando. Será un proceso que durará varios años, dado que a lo largo de la última década se ha hecho un buen trabajo para aumentar el vencimiento medio (actualmente de 8 años) de la deuda pública con financiación a largo. El reto para España es asegurar una senda de deuda sostenible mediante políticas presupuestarias equilibradas y creíbles, de manera que pueda aprovecharse la enorme ventaja que proporciona el espacio fiscal de emitir deuda con primas de riesgo lo más reducidas posible.

– ¿Temen que Europa pueda volver a la austeridad o ven ese riesgo aún lejano?

– Las denominadas políticas de austeridad no son resultado de una elección política sino de una necesidad para poder emitir deuda y financiar déficits públicos cuando los mercados empiezan a dudar de la sostenibilidad de las cuentas públicas, como ha ocurrido recientemente en Reino Unido. En cualquier caso, por lo que respecta a España, tampoco puede hablarse de austeridad desde la Gran Recesión. Si se cumplen las previsiones para 2023 el PIB per cápita habrá aumentado un 3% en los últimos 15 años, desde 2008, mientras que el gasto público corriente en términos per cápita lo ha hecho nueve veces más, un 27%, Esta divergencia es insostenible y lo mejor para evitar situaciones de austeridad es llevar a cabo reformas que aumenten el potencial de crecimiento del PIB per cápita y mantener la sostenibilidad de las cuentas públicas.

«En esta recesión las tasas de desempleo no llegarán a los niveles de la de 2008»

– En su intervención durante el congreso de la empresa familiar comentó que uno de los riesgos para las previsiones es que se trate de atajar la situación con políticas económicas contraproducentes, ¿podría darme un ejemplo de una mala decisión de este tipo?

– El nuevo impuesto a la banca es un buen ejemplo, como han señalado el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. No hay razones para gravar de manera discriminatoria al sector bancario (que no obtiene beneficios extraordinarios) frente a otros sectores productivos, su rentabilidad sobre recursos propios es inferior a la del conjunto de la economía y de las grandes empresas desde hace más de una década, es un impuesto arbitrario que ni siquiera recae sobre los beneficios sino sobre los ingresos (aunque una entidad pueda tener pérdidas), afectará negativamente al crédito, encarecerá los servicios bancarios, lastrará el crecimiento económico y genera incertidumbre sobre el sistema fiscal. España cuenta con un sistema bancario más competitivo y eficiente que otros sectores de su economía, lo que permite que los hogares y empresas accedan a servicios financieros con un valor añadido en términos relativos a su coste más elevado que el de sus competidores europeos. Esta contribución positiva del sector bancario a la inversión, progreso y bienestar de la economía española se ve afectada negativamente con el nuevo impuesto.

– Ha escrito recientemente un libro sobre la prosperidad, ¿qué hace falta para alcanzarla?

– La evidencia nos muestra que el progreso económico y bienestar de las sociedades más avanzadas descansa sobre economías competitivas, un capital humano y tecnológico cada vez mejor, buenas políticas públicas que proporcionan estabilidad, confianza y certidumbre, e incentivan la inversión privada, y unas instituciones eficientes en lo económico e inclusivas en lo social, que aseguran buenas reglas, normas y regulaciones y mejores servicios públicos, aportan seguridad jurídica, reducen la corrupción, aumentan la competencia y apertura de los mercados, y mejoran el entorno económico.