Coches en un concesionario de Toyota. / reuters

Hacienda recauda un 47% más por el impuesto de matriculación hasta septiembre

La falta de stock eleva en un 7,2% el precio medio de los vehículos en lo que va de año, hasta los 20.371 euros

C. A. Madrid

La suspensión temporal del alza esperada para el impuesto de matriculación en España no ha impedido que las arcas públicas se beneficien de una mejora en la recaudación por este tributo respecto a 2020, cuando el cierre de fábricas y concesionarios durante los momentos más duros de la pandemia condicionó el mercado del motor para el conjunto del ejercicio.

Aunque las cifras aún se sitúan por debajo de lo recaudado en 2019, el año previo a la pandemia, las comunidades autónomas -que tienen esta tasa transferida- han registrado un incremento del 47% en lo que ingresan por este tributo hasta septiembre. En total, 390,2 millones de euros durante los nueve primeros meses del año frente a los 264,88 millones de euros del mismo período de 2020.

Los datos de la Agencia Tributaria reflejan, no obstante, cómo la crisis de los semiconductores y la falta de stock también está afectando a las arcas públicas por este concepto. En concreto, las comunidades autónomas ingresaron 20,59 millones de euros en impuesto de matriculación en septiembre. Es decir, una caída del 39,4% si se compara con los 33,95 millones de euros registrados en el mismo mes del año pasado, cuando ya habían pasado los peores momentos de la pandemia y los concesionarios y fábricas volvían a estar operativos.

Pese a todo, la cuota media a ingresar por las arcas públicas en lo que va de año fue de 615 euros por vehículo matriculado, un 57,3% más, mientras que en septiembre esta cifra fue de 285 euros, un 28,75% de retroceso.

Los datos de la Agencia Tributaria también reflejan que el precio medio de los vehículos matriculados en septiembre (incluido el impuesto de matriculación) se situó en 21.201 euros, un 10,7% más, mientras en lo que va de año aumentó hasta los 20.371 euros, un 7,2% más.

Como ya se ha mencionado, hay que recordar que el incremento de este año se debe, sobre todo, a que compara con el desplome sufrido en 2020 durante la pandemia. De hecho, el Ministerio de Hacienda decidió este año ofrecer un alivio fiscal al sector congelando el gravamen hasta final de año. Pero el 1 de enero de 2022 este impuesto se verá incrementado con la entrada en vigor de las nuevas exigencias medioambientales.

En concreto, el impuesto está ligado a las emisiones de CO2 de los vehículos y, con una legislación mucho más estricta, muchos vehículos saltarán de tramo en la tasa y estarán obligados a pagar más por su matriculación.

Desde el sector han criticado duramente la normativa europea, recordando que no es el mejor momento para implementarla, en un contexto en el que la falta de microchips está demorando, y mucho, la entrega de vehículos, especialmente en el canal de particulares. Además, el hecho de que el 'stock' se resienta también ha provocado cierto encarecimiento del producto, lo que podría complicar aún más las decisiones de compra de los consumidores en los próximos meses.