Buque metanero en el puerto de Bilbao. / R. C.

España encumbra a EE UU, Nigeria y Egipto para abastecerse de gas

La llegada de buques metaneros ya representa un 75% de las importaciones, frente al estancamiento de Argelia, cuya aportación se reduce un tercio tras la guerra de Ucrania

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

Se consuman los cambios geoestratégicos para mantener estable el suministro de gas en España tras casi tres meses de guerra en Ucrania. España ha modificado por completo el origen de sus proveedores, después de la tensión que se registra en Rusia -el principal exportador para Europa- y tras el conflicto con Argelia, de donde la Península Ibérica recibía buena parte de esta materia prima. Con los datos de abril en la mano, Estados Unidos se consolida como primer proveedor de gas en España. E incrementan sus exportaciones otros territorios cuya aportación era casi residual hasta hace dos meses, como Nigeria, Egipto o Catar, entre otros.

En concreto, el gas procedente de Estados Unidos representó en abril un 30,7% de todas las importaciones de este producto, que llega vía metaneros a alguna de las seis plantas regasificadoras en España. De media, en lo que va de año, la economía norteamericana está aportando un tercio del gas que consume España. Hasta hace un año, apenas inyectaba un 20%.

Por detrás se encuentran las importaciones desde Argelia, a través del gasoducto Mezgas, que une ese país con Almería. Supone un 23,4% del total en abril, una cuantía inferior a lo que representaba habitualmente este socio estratégico energéticamente hablando. Desde Argel llegaba el año pasado hasta un 40% del gas que necesitaba España. Pero el cierre del gasoducto que une ese territorio con Cádiz a través de Marruecos, cerrado desde noviembre de 2021, ha reducido un tercio las importaciones de este proveedor.

Poco a poco, a medida que transcurren las semanas, los nuevos socios energéticos consolidan sus posiciones gasistas. Así, de Nigeria llegó en abril casi un 17% del gas que precisaba España, cuando la media del último año apenas superaba el 10%; desde Egipto, un 6%, frente al 1% de media; y desde Catar, un 4,4%, prácticamente el doble que hace 12 meses. Por su parte, Rusia sigue aportando un 8%, prácticamente el mismo porcentaje que antes de iniciar la invasión.

Al mismo tiempo, las exportaciones de la Península a Europa, a través de los gasoductos de País Vasco y Navarra que conectan con Francia, siguen creciendo, a pesar de su mínima capacidad con respecto a todo el gas que puede recibir España vía metaneros o gasoducto de Argelia. La invasión de Ucrania ha modificado el sentido de la circulación del gas y los dos gasoductos funcionan a pleno rendimiento en etsos momentos. España exportó en abril 5.618 gigavatios hora (GWh) a Francia, y solo recibió 464. Es la primera vez en la historia que se produce un saldo negativo de esta dimensión.