Un operario trabaja en una empresa de Toledo. / EP

Bruselas mejora el crecimiento de España pero alerta del riesgo de quiebras

La revisión al alza del 5,6% para este año y del 5,3% para 2022, situarían al país a la cabeza de la recuperación económica en la UE tras la pandemia

SALVADOR ARROYO Corresponsal. Bruselas

Bruselas revisa al alza la proyección de crecimiento de España para este año y el que viene. Y lo hace con un reajuste que coloca al país muy por encima de las medias europeas. Su Producto Interior Bruto (PIB) escalará este 2021 más que ningún otro en la UE, un 5,6% -dos décimas superior a lo previsto hace tres meses-. Y el dato que se plantea para el próximo ejercicio (5,3%) la colocaría en el pelotón de cabeza de los diecinueve de la eurozona, solo superado por Malta. A partir de aquí los matices.

El primero, con ese rebote en dos tiempos, España no conseguirá hasta 2023 neutralizar el desplome del 11% del pasado año. Le faltaría una décima. El segundo, la perspectiva de la Comisión Europea para este 2021 es más pesimista que la del Ejecutivo de Pedro Sánchez, que elevaba el trazo hasta el 7%. El tercero, el país podría enfrentarse a una oleada de insolvencias empresariales en su potente sector servicios (el más golpeado por la pandemia) cuando se retiren las medidas de cobertura gubernamental. Un aviso válido también para Italia o Grecia, en los que turismo, ocio y hostelería son claves en su tejido productivo.

Y cuarto, como el resto de sus socios, España tendrá que esperar al segundo semestre para consolidar la evolución positiva. Y eso en la confianza de que se va a imprimir una mayor agilidad a las campañas de vacunación y siempre y cuando las nuevas mutaciones del patógeno no obliguen a prorrogar (e incluso endurecer más) las restricciones. Entre los escenarios más favorables y el más negativo, la Comisión intuye una fluctuación general de uno o dos puntos.

LA CLAVE:

  • Peligros a la vista. Existe el riesgo de una oleada de insolvencias de empresas cuando acaben las medidas de apoyo

«La recesión en 2020 no fue tan profunda como se esperaba, y gracias a los avances en materia de vacunas, ahora proyectamos que la economía de la UE volverá a su nivel de PIB anterior a la crisis ya en 2022», explicó el comisario responsable de Economía, Paolo Gentiloni, durante la presentación de estas previsiones de invierno. A diferencia de las anteriores, se excluye del análisis el déficit o endeudamiento público (disparados por los latigazos de la pandemia).

Crecimientos del 3,8% y 3,8% son los datos macro para la eurozona en 2021 y 2022, suficientes para compensar la contracción de 2020, que fue del -6,8%. Y lo mismo sucede cuando se amplía el foco a toda la UE: 3,7% y 3,9% seguirán al desplome del -6,3%.

Ese «mejor de lo esperado», en lo que se refiere a España, tiene una particularidad. El pasado 5 de noviembre se auguró un batacazo del 12,4%. El -11% al cierre es mejor, aunque continúa liderando el retroceso entre los Veintisiete. La cuestión es que «aquellas previsiones no estaban totalmente actualizadas. Ahora tras ver que hubo un buen tercer trimestre y un cuarto relativamente positivo (0,4%) entendemos que habrá rebote fuerte en España los dos próximos años», planteó el comisario.

Insolvencias ydesempleo

Consumo e inversión privados caerán hasta marzo para recuperarse en el segundo trimestre y ya en la segunda mitad del año, con la vacunación avanzada y la retirada progresiva de las restricciones, «la actividad debería recuperarse con fuerza impulsada por una mayor demanda». Incluso se daría en ese periodo «una suave recuperación del turismo internacional, que debería hacer que las exportaciones crezcan más rápido que las importaciones».

De cara a 2022, el sector servicios remontaría «con la mayoría de los obstáculos a la actividad eliminados por completo». Aunque existe el riesgo de una oleada de insolvencias de empresas vinculadas a ese sector que se materializarían una vez se reduzcan las medidas de apoyo gubernamental. «Esto podría conducir a un aumento del desempleo y resultar en una reducción de la capacidad productiva».

La duda está en el impacto del fondo de reconstrucción (140.000 millones de los cuales 27.000 millones se han presupuestado ya para este año en España). El informe de Bruselas habla de que supondrá «un impulso significativo a la demanda interna a medida que se implemente, y al crecimiento potencial a lo largo del tiempo». No aporta cifras. Aunque Gentiloni habló de un empujón al PIB de los Estados de entre «3 y 3,5 puntos en seis años». Con el plan español «ahora estamos centrados en la reforma del mercado laboral y en las pensiones. Vamos por el buen camino», subrayó el comisario.