Manuel A. Santana Peña, presidente de COAAT de Gran Canaria. / C7

«Su tranquilidad, un aparejador en sus obras»

Presidente del COAAT de Gran Canaria

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

La profesión de Aparejador- Arquitecto Técnico cuenta con una historia que nace hace más de cinco siglos en el oficio de dirigir, coordinar e inspeccionar los materiales y mezclas, que se utilizan en obra, y la ejecución de la construcción.

Disponer de un Aparejador o Arquitecto Técnico en la realización de obras de nueva construcción o reformas es una garantía de seguridad y de tranquilidad, y podría constituirse en «Técnicos de cabecera» para propietarios, comunidades o promotores.

Técnicos versátiles, «con los pies en la obra», de carácter cercano con todos los agentes del proceso edificatorio, adaptables a cualquier imprevisto o circunstancia, poniendo por delante la solución al problema, a base de previsión, adopción de decisiones y en definitiva capaces de asumir todas las fases del proceso edificatorio desde su inicio a su entrega.

Técnicos en permanente formación y actualización sobre todas las novedades que van surgiendo de materiales y técnicas en edificación y construcción, Prevención de riesgos, accesibilidad, eficiencia energética y sostenibilidad, etc. a través de dos Plataformas de Formación, intercolegiales propias, y de Congresos Profesionales, CONTART.

–Después de casi dos años de descenso de la actividad de la pandemia, ¿cómo está su sector profesional?

–Tras el impacto inicial, con un frenazo brusco a la recuperación que se venía observando en el sector y una paralización de la actividad, poco a poco y a remolque de las medidas de seguridad Anti-Covid que se dictaban y que ralentizaban las obras, por dificultades en los transportes y suministros, se empezó a tomar ritmo con un buen volumen de reformas y obra nueva.

Una nueva pandemia, esta vez económica, está golpeando de nuevo el sector con la subida de precios de la electricidad y de los carburantes, que afecta directamente a los precios de producción de materiales, originando incluso su escasez,de los transportes y al propio coste de la ejecución en obra, debido a la escasez de mano de obra cualificada que se encarece por la competencia entre empresas para conseguir el personal más preparado.

La diferencia entre los precios de obra contratados previamente, y los resultantes de la nueva situación está originando tanto en la obra pública como en la privada la ralentización y, en muchos casos, la paralización de muchas obras en evitación de pérdidas evidentes por la diferencia de precios, con repercusión en empresas y técnicos.

–Se está hablando mucho de la apuesta del sector público por la vivienda, ¿lo están notando?

–Una de las causas que originan la inestable situación del sector de la construcción, es la baja tasa de licitación de obras de las Administraciones Públicas, en edificación, y de forma más evidente en la promoción de viviendas, lo que nos afecta directamente como Técnicos responsables de la Dirección de la ejecución material de las obras.

–¿Como afecta a la actividad profesional de Aparejadores y Arquitectos Técnico la apuesta clara por la sostenibilidad ambiental en la construcción.?

–El Real Decreto 853/2021, que regula los «Programas de ayuda en materia de Rehabilitación Residencial y Vivienda Social», al amparo del Plan NEXT GENERATION UE, establece las ayudas para las actuaciones que mejoren la sostenibilidad de los edificios a través de elevar su eficiencia energética, mejorando el confort térmico interior de los edificios y viviendas, mediante obras de mejora en fachadas y cubiertas, que colaboren además a reducir el consumo de energías no renovables.

Regula al Agente Rehabilitador, cuya misión es la de asesorar y gestionar todo el proceso de tramitación y ejecución de las obras de rehabilitación promovidas por comunidades y particulares, desde su inicio hasta el cobro de la subvención, «llave en mano», labor para la que el técnico ideal es el Aparejador- Arquitecto Técnico, por la preparación y experiencia en gestión, y construcción, para llevar los expedientes de subvenciones a buen fin.

Se recoge, también un programa que subvenciona, la creación de las Oficinas de Rehabilitación, a las que el colegio se unirá como centro de información, asesoramiento y apoyo a los propietarios, comunidades y promotores, en la gestión de las subvenciones y en el trámite de los expedientes que se nos presenten, en convenio con la otros agentes del sector.

No solo es una forma de colaborar con la sociedad y la administración, sino también la de ofrecer nuestros servicios como técnicos adecuados y necesarios, a los que ya se está formando y preparando para afrontar el gran reto profesional que supone la intervención como Agentes rehabilitadores, y como profesionales realizando proyectos de rehabilitación energética, y la dirección de la ejecución de sus obras, como técnicos solventes con competencias ratificadas recientemente por el Tribunal Supremos.

Otro programa de ayudas que nos compete, es el de apoyo a la redacción del libro del edificio existente, LEEX, obligatorio en el expediente de la subvención, documento de diagnóstico de la situación del edificio, y de propuestas de soluciones no solo a las patologías y desperfectos o averías observadas, sino a la mejora de las condiciones energéticas del edificio.

–¿Qué le pide el sector a las administraciones?

–Un ostensible aumento en la licitación de estos proyectos públicos y especialmente de edificación y viviendas, que ayude a cubrir el déficit existente y mejore la actividad de los agentes que intervenimos en el sector de la construcción.A las entidades locales, la agilización de la concesión de licencias y autorizaciones preceptivas, previas para la ejecución de obras, reduciendo los plazos de concesión de licencias, evitando el importante déficit económico que supone el retraso del comienzo de las obras, para los promotores, y Técnicos.

En el programa de ayudas a la Rehabilitación, los Ayuntamientos son una parte importante y una piedra angular para el buen fin de las subvenciones, por tratarse la licencia de obra de uno de los documentos principales de la documentación a aportar al expediente, pudiendo ser responsables, si no se implican lo suficiente, del fracaso del programa de ayudas y de la pérdida de la importante inversión que supone.