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Telefónica apuesta por Brasil y lanza una oferta por la operadora Oi

La compañía española se alía con sus competidores Tim y Claro para sacar adelante una operación que ronda los 2.500 millones

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZ Madrid

La operadora española Telefónica está decidida a crecer en Brasil, para lo que ha presentado una oferta vinculante para la compra del negocio móvil de la brasileña Oi, que está en concurso de acreedores desde 2016. Según un comunicado enviado este sábado a la Comisión nacional del Mercado de Valores (CNMV), la compañía se ha aliado con la italiana TIM y la mexicana Claro para lanzar esta oferta, a pesar de ser sus dos principales competidores en el país brasileño.

En Brasil, Telefónica es líder del mercado móvil con la marca Vivo, con una cuota del 33%. Por otro lado, Tim Brasil es el tercer operador con el 23,5% del mercado. Y Claro, filial de la mexicana América Móvil -propiedad de Carlos Slim- acumula el 24,4% del negocio del país pero es el mayor operador de Latinoamérica, con un valor en Bolsa de 36.700 millones.

Por su parte, Oi es el cuarto operador de Brasil, con 37 millones de clientes y una cuota de mercado del 16,2%. Pero desde hace cuatro años atraviesa una crisis por la que se declaró en concurso de acreedores en 2016. Sus activos se valoran en unos 3.400 millones de euros.

«La oferta vinculante se ha presentado, por las partes indicadas, al Grupo Oi para su consideración, tras el análisis de los datos y de la información puestos a disposición con respecto a la empresa a adquirir, destacando que la misma está sujeta a determinadas condiciones», explica Telefónica en su comunicado a la CNMV.

En concreto, la oferta lanzada se refiere especialmente a la selección de los licitadores como 'stalking horse' ('primer licitador'), lo que les permitirá garantizar el derecho a igualar la mejor oferta presentada en el proceso competitivo de venta del negocio móvil del Grupo Oi, según ha explicado la empresa.

División del mercado

En caso de aceptación de la propuesta presentada y de ejecución de la operación, cada una de las partes interesadas recibirá una parte de dicho negocio. Es posible que se repartan el negocio de Oi por regiones para que no haya competencia de mercado en ninguna de ellas y conseguir salvar así la aprobación de las autoridades reguladoras y de la competencia de Brasil. El grupo español se asegura un derecho de tanteo que le concederá preferencia en el supuesto de que Oi reciba otras ofertas con un precio superior, para poder igualarla si fuera el caso.

El precio mínimo para pujar por los activos móviles de Oi fue fijado el mes pasado en unos 2.435 millones de euros y aunque las compañías no han hecho público el importe de su oferta, al ser elegidos como primer licitador tienen derecho a igualar la mejor oferta presentada en el proceso competitivo abierto.

«En caso de materializarse la operación, esta transacción generará valor a través de un mayor crecimiento, generación de eficiencias operativas y mejoras en la calidad del servicio. Asimismo, contribuirá al desarrollo y competitividad del sector brasileño de las telecomunicaciones», remarca la compañía en su comunicado.

Aunque la operación se conoce desde hace meses, ahora es cuando empieza a materializarse. El pasado 11 de marzo, justo antes de que estallara la crisis sanitaria en España, la filial de Telefónica en Brasil y la italiana TIM mostraron su interés en comprar conjuntamente el negocio móvil del grupo brasileño Oi, al que ahora se suma Claro, dirigida por Carlos Slim.

Esta operación se enmarca dentro de la estrategia de Telefónica de situar a Brasil como mercado estratégico para la compañía de José María Álvarez-Pallete, que en el mes de noviembre aseguró que éste país sería uno de los cuatro clave para el grupo, junto con España, Reino Unido y Alemania. Brasil es el país donde Telefónica tiene más clientes, un total de 93,2 millones, de los que 74,7 millones son líneas de móvil.