Una mujer en su nueva tienda de BIlbao. / Y. Iturgaiz

El nuevo emprendedor tiene más de 40 años y lo hace por la pandemia

La mayor probabilidad de éxito está en la franja de los 60 años y en los sectores de la tecnología aplicada a la agricultura, el blockchain, la robótica y el big data

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZ Madrid

La pandemia ha cambiado los patrones económicos de la sociedad. Mientras que hace unos años el emprendimiento era algo de jóvenes que montaban una 'startup' o empresa tecnológica, ahora las circunstancias han llevado a muchos mayores de 40 años a reinventarse y sacar adelante su propio negocio para seguir trabajando. Así lo indica un informe de OBS Business School, donde se analiza la situación del ecosistema emprendedor y se derriban los estereotipos ligados a él.

Las economías más emprendedoras se encuentran en Oriente Medio y África, mientras que los niveles más bajos están en Europa y Norteamérica. En América Latina y el Caribe los unicornios (empresas valoradas en más de 1.000 millones de dólares) se han multiplicado por 18 desde 2017. El 60% de estas empresas 'unicornio' se encuentra en Brasil, seguido de México, Chile, Argentina, Colombia y Uruguay.

El principal motivo para convertirse en emprendedor es ganarse la vida porque el trabajo escasea, pero el problema está en que el 85% de estas nuevas empresas no sobrevive. Por tanto, el perfil de los emprendedores y el modelo de negocio que plantean ha cambiado. La edad media del emprendedor se sitúa en los 42 años, según el informe, y en la mayoría de los casos se trata de una persona abocada a crear su propio negocio tras perder su empleo (72% de los casos). «Para ello recurre principalmente a sus ahorros personales, quizá por ello cada vez se abren los negocios con una inversión menor», detalla. Y en cuanto a su situación laboral anterior, el estudio de South Summit muestra que más del 50% de los nuevos emprendedores eran empleados en otras empresas y un 30% había fundado anteriormente una nueva compañía.

La mayor probabilidad de éxito se sitúa en la franja de los 60 años y haber tenido una buena experiencia previa en la carrera profesional mejora la probabilidad de éxito en el proyecto emprendedor. Además, en España la mayoría de los emprendedores tienen estudios universitarios (55%). «Este dato no pasa desapercibido y queda constancia de que determinados recursos clave, como el capital humano, se acumulan con la edad», señala Marta Grañó, profesora de OBS y autora del informe.

La tecnología, el mayor negocio

Las nuevas tecnologías son el nicho de mercado donde emprender garantiza un mayor éxito. El informe revela que los subsectores que están teniendo un crecimiento más rápido son el Agtech (tecnología aplicada al sector agrícola), con una subida del 128%, el blockchain (121%), el AMR (rama de la ingeniería mecánica que diseña robots), que sube un 109%; y la Inteligencia Artificial y el Big Data (98%).

Una de las consecuencias negativas de la pandemia ha sido el frenazo en el emprendimiento femenino. La tasa de actividad en este ámbito cayó un punto en 2020 hasta el 5,2%, según datos del Observatorio del Emprendimiento de España. Y sobre la formación, el informe constata que hay más mujeres emprendedoras a medida que aumenta el nivel educativo, al tiempo que en situaciones económicas más complicadas, son las mujeres quienes más toman la iniciativa de emprender.

Pero una de las ramas del emprendimiento donde más mujeres se lanzan a montar su negocio es la venta directa. Se trata de un modelo de negocio donde los vendedores ofrecen directamente el producto a los consumidores de forma personalizada y fuera de tiendas físicas. Desde la Asociación de Empresas de Venta Directa (AVD), su presidenta Gema Aznar explica que es un sector «pionero» y un «claro ejemplo de la entrada al mercado laboral» de miles de personas. «Es un modelo de negocio basado en el contacto directo y personalizado entre vendedores y clientes y que se sostiene gracias a emprendedores con vocación comercial que deciden embarcarse en esta aventura», asegura Aznar.

La asociación calcula que en España existen más de 250.000 profesionales independientes que se dedican a esta actividad a tiempo completo o parcial. «La venta directa es una palanca de emprendimiento y un motor económico», explica la presidenta de AVD, quien constata que las principales ventajas de este tipo de negocio es «la autonomía, la flexibilidad y la seguridad que da tener una potente marca detrás». Sobre todo se dedican a ello jóvenes, mujeres y estudiantes. «Con la venta directa pueden desarrollar una actividad independiente, dedicarle el tiempo que ellos consideren y tener control sobre sus ganancias, todo ello sin altos niveles ni riesgos de inversión», afirma Aznar.