Antonio Brufau

El juez del 'caso Villarejo' vuelve a archivar la causa a Brufau y Fainé

Concluye la investigación de la pieza separada y levanta a imputación a los presidentes de Repsol y Caixabank, este hasta 2016, porque desconocían el contrato con el comisario

Mateo Balín
MATEO BALÍN Madrid

Alivio judicial para Repsol y Caixabank. El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón, instructor del 'caso Villarejo', ha finalizado la instrucción de la pieza separada número 21, relativa al denominado proyecto Wine. El magistrado ha propuesto juzgar al comisario jubilado José Manuel Villarejo y a los exjefes de Seguridad de ambas empresas por delitos de cohecho y revelación de secretos. Mientras tanto, ha decretado el archivo para Repsol y Caixabank como personas jurídicas y para los presidentes de ambas compañías, Antonio Brufau e Isidro Fainé. Este desde 2011 hasta 2016.

En el auto de pase a procedimiento abreviado (similar al procesamiento), el juez propone a la Sala de lo Penal llevar al banquillo al socio de Villarejo, Rafael Redondo, a los citados directivos Rafael Araujo y Miguel Fernández Rancaño, a Rafael Girona y al comisario Enrique García Castaño.

Asimismo, el magistrado acuerda el sobreseimiento provisional y archivo respecto de los directivos Luis Suárez de Lezo, Joaquín Uris, Juan de Amunátegi y Antonio Masanell en esta pieza en la que se han investigado los encargos de Caixabank y Repsol a Villarejo para evitar el asalto de Sacyr al accionariado de la petrolera.

En su resolución, el magistrado explica que de la investigación se desprende «sin género de dudas» que ambas compañías, ya en el momento de la contratación con Cenyt, contaban con un modelo de prevención de delitos que cumplían con los requisitos previstos en la ley y, por tanto, no se les puede atribuir los delitos investigados en este procedimiento.

Respecto de los presidentes de Repsol y de Caixabank, señala que no hay indicios ni sospechas de que la orden de contratar con Cenyt o a Villarejo fuese conocida por ellos, ni de que ambos fuesen informados de sus resultados ni del pago al proveedor, que fue realizado, según el juez, por los respectivos jefes de Seguridad.

En definitiva, el magistrado concluye que de las numerosas diligencias de investigación practicadas no es posible mantener la situación de imputación que a día de hoy ostentan los dos presidentes, «cuando de todo ese acervo se desprende su total falta de participación en los hechos investigados, estando prescrita la imputación por razones meramente objetivas por razón del cargo».

Un proyecto de 413.000 euros

En su auto, el juez explica que en 2011 Luis del Rivero, entonces presidente de Sacyr Vallehermoso, llegó a un acuerdo con la compañía mexicana Pemex para aumentar su participación en Repsol hasta casi un tercio del capital social sin lanzar una OPA.

Como consecuencia de estas operaciones, desde servicios directivos de Caixabank y Repsol se articularon de modo conjunto distintas vías de acción para evitar dicha adquisición, entre ellas la contratación con el grupo Cenyt (Villarejo), que confeccionó el denominado proyecto Wine.

En su encargo, según señala el juez, fueron los directores de Seguridad de Repsol y Caixabank quienes se reunieron en varias ocasiones con Villarejo y Redondo desde finales de 2011. Los servicios de investigación contratados se centraban en obtener información sobre Del Rivero, su mujer, el jefe de Seguridad de Sacyr y el antiguo director Financiero de Repsol YPF.

Por estos servicios, Cenyt recibió a cargo de Repsol y CaixaBank un total de 413.600 euros por una supuesta elaboración de estrategia de inteligencia. El juez indica, además, que cuando se llevaron a cabo estos hechos, Villarejo era comisario de Policía en activo.

Los hechos serían constitutivos de los delitos de cohecho pasivo (Villarejo y Redondo), cohecho activo (Rafael Araujo, Fernández Rancaño y Rafael Girona) y descubrimiento y revelación de secretos (Enrique García castaño, Villarejo y Redondo).