Tienda de Zara en una calle de Moscú, una de las 86 de su marca señera con que cuenta Inditex en territorio ruso. / Efe

Inditex aguanta en Rusia en medio de la salida incesante de empresas

El futuro del gigante textil, que tiene en el país su segundo mercado mundial con 574 tiendas y 9.000 empleados, aún está por decidir

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

No está siendo fácil la digestión empresarial de la invasión de Ucrania por parte de Rusia, y sobre todo de las restricciones financieras aplicadas por EE UU y la UE contra la economía presidida por Vladimir Putin. Numerosas compañías siguen engrosando la lista de salidas del país, a medida que la guerra se acentúa. Aunque en la mayoría de los casos se trata de salidas «temporales» hasta que el conflicto acabe.

La lista va incrementándose con el paso de los días, a tenor de una intervención cada vez más agresiva y ante una economía que comienza a estar bloqueada, con el rublo desplomado y las restricciones financieras generalizadas. La última en irse ha sido Siemens Gamesa, tras decidir paralizar «por el momento cualquier nueva» actividad comercial. El fabricante de aerogeneradores señala que, debido a que la actual situación cambia «de forma constante», analiza y evalúa «continuamente» las posibles repercusiones de este conflicto en su negocio y en sus operaciones en la zona, «que son limitadas».

En el caso de Inditex, la firma mantiene se actividad en Rusia. La compañía, que presentará a mediados de mes sus resultados anuales, tiene en ese mercado un punto más que estratégico. Aunque el grupo aún no ha tomado ninguna decisión al respecto. El grupo cuenta en Rusia con 527 tiendas, lo que representa su segundo mercado tras España. Además, cuenta con más de 9.000 empleados. La semana pasada sí decidió cerrar sus casi 80 tiendas que tiene Ucrania tras iniciarse la invasión.

En concreto, Inditex cuenta en Rusia con una red, integrada por 86 Zara, 87 Pull & Bear, 53 Massimo Dutti, 106 Bershka, 76 Stradivarius, 63 Oysho, 44 Zara Home y 12 Uterqüe, integradas en Massimo Dutti. Dentro de las 30 empresas mundiales más expuestas al conflicto bélico, Inditex es la única española que aparece, según un informe de la firma de análisis MacroYield.

Una de las últimas en irse ha sido Mango, al anunciar que va a «cesar temporalmente» sus operaciones en Rusia y cerrar todas sus tiendas físicas y 'online', además de frenar sus envíos al país. Aunque su peso en ese país es mucho más pequeño que otras firmas textiles. También el gigante sueco Ikea ha interrumpido sus operaciones, junto a la sueca H&M, y otras como Apple, ExxonMobil, Boeing, Disney, Ford o Mastercard.

El gigante informático estadounidense Microsoft anunció también este viernes que suspende las ventas de sus productos y servicios en Rusia que no hayan sido contratados ya, uniéndose así a otras empresas que adoptaron medidas similares, tras la invasión rusa de Ucrania. «Al igual que el resto del mundo, estamos horrorizados, indignados y tristes por las imágenes y la información que nos llegan de la guerra en Ucrania y condenamos esta invasión injustificada, no provocada e ilegal de Rusia», declaró Brad Smith, presidente de Microsoft en un comunicado.

Alimentos en alza

Por otra parte, la producción de harina, panadería, bollería y pastelería, pastas alimenticias, producción de malta y cerveza y producción de bebidas espirituosas, y también la de piensos compuestos, están siendo los sectores más afectados por la reducción de cereales procedentes de Rusia y Ucrania, con las implicaciones que esto puede tener en todo el sector ganadero, según indica el Observatorio Sectorial DBK de Informa, filial de Cesce.

Rusia y Ucrania, considerados históricamente como los graneros de Europa, cuentan con una importante producción de trigo, maíz y cebada y los cereales constituyen la cuarta partida más relevante en las importaciones españolas de estos dos países y el 17% sobre el total nacional de importaciones de cereales. De Ucrania llegan aceites y grasas vegetales por valor de 450 millones de euros.