Un avión modelo Airbus A330-200 de Iberia aterriza en el aeropuerto. / Efe

Iberia estrena el primer vuelo de largo recorrido impulsado por biocombustible de residuos

El avión con capacidad para 288 pasajeros, que cubrirá la ruta Madrid-Washington, permitirá la reducción de emisiones a la atmósfera de unas 42 toneladas de CO2

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZ Madrid

Despega el primer avión de largo radio que utiliza un biocombustible producido en España a partir de residuos no aptos para el consumo. Se trata de un Airbus A330-200 de Iberia, con capacidad para 288 pasajeros, que gracias a este combustible cubrirá la ruta Madrid-Washington que la aerolínea inauguró este miércoles. No será el único del día, ya que otros dos vuelos (Madrid-Dallas y Madrid-San Francisco) también serán impulsados de esta forma, lo que permitirá una reducción de emisiones a la atmósfera de 125 toneladas de CO2 entre los tres.

En concreto, el biocombustible utilizado es biojet, producido en la refinería de Repsol, Petronor, ubicada en Bilbao. Estos aviones, que se sitúan ya como los más eficientes de la aerolínea, tienen una capacidad máxima de despegue de 242 toneladas y consumen un 15% menos de combustible que la flota a la que sustituyen, al ser más respetuosos con el medio ambiente.

En estos vuelos, Iberia y Repsol se adelantan a las medidas de la Unión Europea que, a través del paquete Fit For 55, fijará para 2025 la obligación de un 2% de combustible de aviación sostenible, algo que ya incorporan los tres operados este miércoles con destino a Estados Unidos.

Las empresas realizarán en el futuro nuevos vuelos con un porcentaje creciente de mezcla de biocombustibles que puede llegar hasta el 50%. Este producto se elaborará en la primera planta de biocombustibles avanzados de España, que está previsto que entre en funcionamiento en 2023 en Cartagena. También en 2024 Repsol e Iberia han previsto operar con SAF sintético (e-fuel), producido en la planta de Petronor de Bilbao. Además, ambas compañías trabajan en un proyecto para el uso de HVO (aceite vegetal hidrotratado) en los vehículos para servicios aeroportuarios.

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, señaló durante la presentación de estos vuelos que «un sector como el aeronáutico necesita de soluciones como los biocombustibles para un proceso de descarbonización como el que nos encontramos». Imaz considera que este proyecto consolilda su posición para lograr cero emisiones netas en 2050, siendo la primera empresa del sector que ha adoptado esta «ambiciosa meta». En su opinión, la transición hay que hacerla con las «capacidades» que hay en nuestro país para «evitarnos dependencias futuras», haciendo una apuesta por la industria española.

Por su parte, el presidente de Iberia, Javier Sánchez-Prieto, comentó que estos tres vuelos que despegan este miércoles «sirven para ejemplificar y poner de manifiesto que la solución existe». De aquí a 2030 hay hitos importantes sobre biocombustibles en la aviación y en el futuro «este tipo de vuelos será la manera normal de viajar», señaló.

Además, el presidente de Iberia destacó que «hay una idea errónea de que la electrificación es sostenibilidad, y no tiene por qué ser siempre así». En su opinión, hace falta un debate «un poquito más sosegado», aunque sabe que los gobiernos toman decisiones «por legislaturas», mientras que los cambios en el sector aeronáutico pueden llevar «décadas».

«La aviación tiene ante sí un reto muy desafiante que solo puede alcanzarse dando pasos así, que promuevan la producción de los combustibles de origen sostenible en cantidad suficiente y con precios competitivos, para que eso nos permita avanzar en la transición ecológica del sector aéreo», explicó Sánchez-Prieto.