El impresionante mar de trabajos que guarda la Economía Azul

31/10/2019

El objetivo de generar la visibilización que inició en Gran Canaria la profesora de la ULPGC Mimi González a principios de la década ha dado sus frutos en los últimos años.

Unas islas rodeadas por el mar del Océano Atlántico no podían vivir de espaldas a las inmensas oportunidades que ofrece el ecosistema marino. Intentar englobarlo en uno, dos o tres segmentos es imposible.

Hoy en día se le llama Economía Azul y sus posibilidades son infinitas. Tanto que aún quedan por salir a flote muchas de ellas.

En Canarias existe una relación de más de 165 profesiones relacionadas con el mar, desde el pescador y sus múltiples variedades, incluidas las piscifactorías hasta el ingeniero y sus diferentes especialides, pasando por la biología, el deporte (vela, surf, natación en aguas abiertas, piragüismo, la gastronomía, las opciones lúdicas, las competiciones tan demandadas de la fotografía submarina, energías aplicadas, mini astilleros, reparaciones y así hasta ir desgranando una larguísima ristra de posibilidades que ofrece.

El mar siempre estuvo ahí, pero sin duda, muchos de los sectores especializados coinciden en que la iniciativa de la profesora de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Adelina 'Mimi' González, en aquel momento concejala de Ciudad de Mar de Las Palmas de Gran Canaria, al crear, con su equipo de trabajo la Feria Internacional del Mar, FIMAR, en 2011, resultó clave para la visibilización y conocimiento de ese mar de oportunidades de vida que es la Economía Azul.

Un problema a resolver

Desconocimiento. Como todo proceso en expansión, la economía azul sigue teniendo un problema a resolver y no es otro que la abrumadora cantidad de tecnicismos, alejados del ciudadano medio, que se utilizan para referirse a los diferentes espacios y tareas que se pueden encontrar bajo ese inmenso paragüas. Y es que hablar de tecnologías undimotriz y mareomotriz no será nada fácil de entender. Ahí queda el reto de los ITC, Ciudad de Mar, Sermenac, Ulpgc, etcétera.

El viejo objetivo de reflotar la pesca en las islas. Aunque los trámites burocráticos siguen siendo un escollo muy importante, en Canarias el sector de la pesca trata de reinventarse una y otra vez, no ya solo para la subsistencia del día, sino que también ha intentando adentrarse en la pesca de recreo, iniciativa que no ha cuajado por ahora. Desde la Dirección General de Pesca del Gobierno de Canarias se quiere afrontar, en colaboración, con los cabildos, ayuntamientos y cofradías, nuevos planes que relancen una actividad enraizada en las zonas costeras de todas las islas y que además parece tener capacidad para generar empleo de forma directa.

Mucho más que deporte. Las actividades náuticas llevan varias décadas implantadas en las islas Canarias, tanto en su vertiente lúdica, como deportivas o educativas. Es un nicho de mercado importante y creciente, que tiene su base en los emprendedores de muy diversos sectores, y a los que también intenta aportar valor la comunidad educativa, como por ejemplo, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, que mantiene una base permanente de aprendizaje práctico en la playa de Las Alcaravaneras con el Aula de Piragüismo que dirigen Sara Martí y Esteban Medina y por la que pasan miles de jóvenes durante todo el año.