Dielca: Energía, tecnología y eficiencia

07/11/2019

Tres palabras que nos sitúan, sin duda, en los tiempos actuales, tres términos que nos exigen tomar conciencia de los cambios que vienen y los que debemos llevar a cabo sin dilación.

Tres palabras que nos sitúan sin duda en los tiempos actuales, tres palabras que nos exigen tomar conciencia de los cambios que vienen y los que debemos llevar a cabo sin dilación.

La revolución tecnológica de estos primeros años de siglo condiciona, sin duda, nuestras vidas, y es menester que la condicione para bien. La tecnología debe permitirnos el uso eficiente de la energía, favorecer el consumo responsablemente, llevarla a los rincones del planeta más necesitados de ella, dar más calidad de vida a los pueblos con carencias de energía, ... en definitiva la tecnología nos debe ayudar a cuidar los recursos naturales.

La tecnología la desarrollan las empresas, y son éstas las que deben liderar esta revolución ecológica, pero no solo aportando la tecnología, sino comprometiéndose con el planeta con políticas sostenibles, aportando valor a sus productos y trasladando un mensaje que cale en la sociedad. Ya son muchas las empresas que están en esta senda, Google, Samsung, Philips, Schneider, ... Pero no solo las grandes empresas, sino todas y cada una, cada cual a su escala y dentro de sus posibilidades deben abogar por un uso más consciente de la energía, aportando y haciendo uso de la tecnología para el bien común de la humanidad.

En Dielca queremos poner nuestro granito de arena, incorporando un departamento de energías renovables para poner al alcance de nuestra sociedad material para cualquier tipo de instalación fotovoltaica. Pero no conformes con esto hemos apostado enérgicamente por ser distribuidores oficiales de tres productos que son sencillos ejemplos de tecnología que aportan un uso eficiente de la energía. En primer lugar, los cristales de la marca Onyx, empresa española galardonada mundialmente.

Cristales para cubiertas o fachadas de edificios que convierten los rayos del sol en energía eléctrica. Pero que además filtran los rayos infrarrojos y UVA, aportando aislamiento térmico, logrando un edificio más eficiente y sostenible. Cristales que decoran, de distintos colores y formas, que lo convierte en el único material de construcción que se amortiza solo.

Otra de nuestras apuestas es el cargador inteligente de vehículo eléctrico (VE) desarrollado por Scame en Italia. Marca, de reconocido prestigio en el sector eléctrico, que ha diseñado un cargador que permite al usuario cargar su vehículo a cualquier hora del día sin miedo a que su consumo de energía doméstica supere la contratada con la compañía. Este cargador mide constantemente la energía consumida en casa, y transmite al VE siempre la cantidad restante para no sobrepasar la contratada, por lo tanto no consume más de lo necesario.

Durabilidad y consumo

Tercera apuesta. Es una gama de secamanos para aseos de uso compartido. Un aparato del que podemos pensar que poco puede aportar en cuestión de tecnología y eficiencia, pero que Dyson ha logrado sorprendernos con él. Entre otras virtudes podemos decir que es el único secamanos del mundo que seca realmente las manos en menos de 10 segundos, con un motor magnético, sin rozamiento, que le confiere una durabilidad mucho mayor y un consumo menor que cualquier otro de su segmento. Menos ruidoso que un secamanos convencional y más higiénico gracias a sus filtros HEPA. Es un secamanos que consume menos energía, con menor contaminación acústica, con mayor durabilidad, y evita el consumo de papel.