Pablo Romero Mur, arquitecto autor del proyecto del Art Las Palmas.. / JUAN CARLOS ALONSO

Compromiso con la calidad y el entorno

Pablo Romero Mur y Vicente Boissier, autor del diseño y director de obra del Art Las Palmas, respectivamente, ponen en valor este proyecto

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria.

El arquitecto Pablo Romero Mur, responsable del diseño del Art Las Palmas, asegura que esta nueva propuesta alojativa que ha abierto sus puertas en la zona de Guanarteme «es el resultado de una idea muy bien definida por parte de la propiedad de cuál era el producto que deseaba, que era enfocarlo desde el principio a la vivienda vacacional», lo que marcó la línea de actuación a la hora de definir aspectos como «el número de dormitorios, tamaños de las estancias, etcétera».

Señala, además, que «era importante que existieran terrazas en cada una de las unidades», un elemento que en la actual situación de pandemia se ha revelado como una de las principales exigencias de la población a la hora de adquirir una propiedad pero también al decantarse por un alojamiento en sus desplazamientos y a la que el que el Art Las Palmas se adelantó.

Al respecto, reconoce satisfecho porque «hemos conseguido una solución, con la misma normativa que para todos los de edificios» de la ciudad en cuanto «a vuelos, terrazas, superficie», con «un resultado del que tanto la propiedad como el equipo técnico que hemos trabajo en él, estamos muy contentos».

Vicente Boissier, arquitecto responsable de la dirección de obra. / c7

Respecto a cuestiones técnicas de la edificación, destaca que «la estructura es muy innovadora sobre todo en Canarias» y se encuentra «al máximo nivel mundial». Así, explica que «se ha trabajado con una armadura activa» en lugar de «la típica armadura de hierro que se hormigona». Esto consiste «en unos cables que luego se tensan, con lo que se consiguen grandes luces, se da mucha distancia entre los pilares, y un canto del forjado muy pequeño», que en «este caso es de unos 20 centímetros».

Añade que «esto lleva muchísimo cuidado ya no solo en el cálculo, sino en la ejecución», de ahí que destaque que «Acosta Matos ha hecho un trabajo impresionante al igual que el equipo técnico de Boissier y Asociados en cuanto a la ejecución». Y es que insiste en que es una actuación «muy cuidadosa y novedosa» que quedó patente en la dificultad que afrontaron en la colocación de «los primeros forjados».

Otro aspecto que destaca Romero Mur es el cuidado que se ha puesto «en el proyecto y la ejecución» en la «elección de los materiales» para «garantizar tanto el aislamiento acústico como térmico». Pero además se ha optado por «materiales reciclables, muy a la vanguardia de lo que es la aplicación de las nuevas tecnologías, pensando en el medio ambiente».

Asimismo, reseña que «se ha ido a unas calidades bastantes buenas, porque apostamos porque el mantenimiento en el futuro sea el mínimo posible», al tiempo que se ha tenido muy en cuenta la «eficiencia energética».

Detalle de la fachada del edificio. / JUAN CARLOS ALONSO

La apuesta por la calidad y el compromiso con el entorno son aspectos que también destaca el arquitecto Vicente Boissier, que ha capitaneado con su equipo la dirección de obra del Art Las Palmas. «El promotor ha apostado bastante por invertir en calidad y en la nueva economía de la construcción», indica. Una línea de trabajo que ya estaba definida en el proyecto de Romero Mur y que «hemos reforzado desde la dirección de obra».

Así, expone que el edificio «incorpora tecnologías bastante avanzadas y materiales de última generación, procedentes en un porcentaje muy alto de materiales reciclados, recuperados de obra», con lo que no descarta poder acceder a la consideración de Passivhaus» que se otorga «a edificios bajos en emisiones tanto en el proceso constructivo como en los materiales y la posterior explotación» del mismo.

Boissier indica que esto, «además de un valor añadido, empieza a ser una exigencia normativa» impulsada por Europa «para hacer las edificaciones más eficientes», pues «los principales responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero son los edificios y las ciudades».

Asimismo, resalta que el Art Las Palmas «es un edificio de lo que se llama ahora arquitectura seca», pues «salvo la estructura, que es de hormigón, y los atezados», el resto de la construcción «es a base de piezas prefabricadas» que «en ejecución generan muy poco residuo».

Asimismo, incide en que «toda la tabiquería es de yeso laminado», que son «paneles» que tienen la ventaja de que «los recortes que se generan en su instalación se vuelven a incorporar al proceso productivo». «Se tira casi nada», confirma.

Por último, señala que en la fachada se ha incorporado «la placa Dekton de Cosentino, que es muy eficiente, ligera y, además, está fabricada en un porcentaje muy alto con materiales reciclados». Añade que se trata de un «sistema que genera muy poco residuo porque la placa ya viene cortada de fábrica».