Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. / Reuters

Bruselas pide urgencia a España en ejecutar los programas para no perder fondos

España solo ha ejecutado el 48% de la asignación europea de 2014-2020, lo que le sitúa a la cola de los países de la UE

E. MARTÍNEZ Madrid

Hasta el momento no ha habido «descompromisos importantes» por parte de España en cuanto a financiación europea, pero a partir de ahora la ejecución de los proyectos de recuperación económica tiene que «acelerarse» en los próximos meses si no se quiere perder dinero europeo en los próximos años. Así lo advirtieron este miércoles fuentes comunitarias, que recordaron que el 50% de la asignación tiene que ser ejecutada hasta 2023.

Estas fuentes aseguran que hay que llevar a cabo una «estrategia clara» para ejecutar proyectos rápidamente y que el dinero no se pierda. «Saber cómo invertir el dinero en los nuevos programas y su posterior ejecución», explicaron.

En un encuentro con medios sobre los fondos Next Generation de la UE, destacaron que hay que darse prisa sobre todo teniendo en cuenta que España solo ha ejecutado el 48% de la asignación europea del periodo 2014-2020, por falta de información por parte de las empresas y la burocracia, fundamentalmente. Es de los países a la cola en este ranking europeo. Y ahora hay la oportunidad de gastar miles de millones en reactivar sectores castigados por la pandemia como la cultura, el ocio o la hostelería. La Comisión Europea dará un «generoso anticipo» del 11% desde que se adopten los programas y recordó que la financiación será para proyectos llevados a cabo desde que comenzó la crisis, desde el 1 de febrero de 2020.

Fuentes comunitarias explicaron que por ahora este nuevo presupuesto europeo ha sido ratificado por ocho estados miembros -ayer mismo lo hizo Italia- y que se espera que España lo apruebe a finales de este mes. Es fundamental que los países se den prisa para ir a los mercados a emitir deuda y poner este mecanismo en marcha cuanto antes.

El mecanismo tiene un techo de gasto para saber hasta cuánto se puede gastar en estos 7 años, pero también un techo de ingresos, que define la capacidad de financiación de la UE a través de recursos propios y las contribuciones de los estados miembros. Esa diferencia entre ambos techos marca el margen fiscal que permite a los mercados financiarse.