Un teléfono móvil de Apple. / Reuters/Vídeo: E. P.

La UE acusa a Apple de abusar de su posición con su servicio de pagos móvil

Bruselas ve indicios de que la compañía ha limitado el acceso de terceros a la tecnología de sus terminales, una práctica ilegal en Europa

OLATZ HERNÁNDEZ Corresponsal en Bruselas

La Comisión Europea ve indicios que apuntan a un abuso por parte de Apple en su sistema de pagos a través del móvil. En su informe preliminar, Bruselas estima que la compañía estadounidense se vale de su posición dominante al limitar el acceso a la tecnología inalámbrica NFC -necesaria para los pagos a través del teléfono móvil-, lo que, en la práctica, perjudica a la competencia y favorece al servicio Apple Pay.

«Vemos indicios de que Apple restringe el acceso a terceros a tecnología necesaria para desarrollar soluciones de carteras móviles alternativas en sus dispositivos», apuntó la vicepresidenta de la Comisión Europea y comisaria de Competencia, Margrethe Vestager.

De acuerdo a la investigación de Bruselas, que comenzó en junio de 2020, el gigante tecnológico no permite o restringe el acceso de los desarrolladores a la tecnología utilizada en los pagos sin contacto. De este modo, su solución -Apple Pay- es la única alternativa con acceso al mecanismo NFC en los terminales de la compañía y en aquellos que usan el sistema operativo iOS.

Es más, cualquier empresa que quiera desarrollar una aplicación que acceda a la tecnología NFC de los dispositivos Apple debe pagar una suma de dinero a la compañía. De confirmarse las sospechas del Ejecutivo comunitario, «se trataría de una conducta ilegal dentro de nuestras reglas de competencia», añadió Vestager.

Cuestión de seguridad

Según la compañía, las restricciones a esta tecnología responden a razones de seguridad y buscan preservar los datos de los usuarios. La Comisión Europea, sin embargo, no comparte esta opinión y su vicepresidenta aseguró que la UE se toma «muy en serio la seguridad». En su investigación preliminar, el Ejecutivo comunitario no ha encontrado «ninguna prueba que apunte a tal riesgo».

Sí se ha observado, en cambio, la intención de Apple de crear «un ecosistema cerrado», «fijando las reglas del juego» y evitando que la competencia llegue a sus usuarios, lo que supone una práctica ilegal dentro de la UE.

Bruselas teme que estas limitaciones excluyan a la competencia, debiliten la innovación en un campo con un gran potencial de desarrollo y vulneren la capacidad de elección del consumidor cuando se trata del pago con terminales iPhone.

El envío del pliego de acusaciones dará al gigante tecnológico acceso a toda la documentación. El siguiente paso del procedimiento contempla una respuesta por escrito de Apple a las acusaciones europeas, un proceso que no cuenta con un calendario cerrado.

Este es uno de los numerosos casos abiertos en el bloque comunitario a plataformas digitales para que éstas se ajusten a la normativa comunitaria. En el caso de Apple, Bruselas está llevando a cabo varias investigaciones sobre su sistema de transmisión de música y venta y distribución de libros digitales.