Las empresas canarias esperan más de un centenar de guaguas que no llegan por la crisis de los chips

La bonificación de la guagua pública deriva en peticiones de nuevos vehículos mientras que el alza del turismo provoca la compra por parte del transporte discrecional

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

La crisis de los semiconductores no solo afecta al sector del automóvil sino también a las guaguas y camiones.

En el caso de las segundas la situación es especialmente grave, ya que la bonificación y gratuidad de este medio de transporte ha derivado en una mayor demanda de vehículos, que no puede ser atendida por las dificultades que hay en las fábricas de producción. Eso en lo que respecta a la parte pública.

Si atendemos a la privada, a l transporte discrecional, el repunte del turismo obliga a comprar nuevos vehículos. También hay quien quiere renovar flota y no puede porque, sencillamente, no hay guaguas, según indica el secretario general de la Federación de Empresas del Transporte ( FET), José Ángel Hernández, y confirman el presidente de Faconauto Canarias, Manuel Sánchez, y el vicepresidente de Fredica, Rafael Pombriego.

Se estima que ahora mismo las empresas del sector público y privado tienen solicitadas más de 100 guaguas, que están pendientes de entrega. «La demanda de guaguas es ahora mismo brutal pero no se puede cubrir. Hay mucha demanda y muy poca capacidad de entrega», indica Sánchez.

Además, como apunta, con las guaguas no ocurre como con los coches, que uno puede encontrar en el concesionario alguno aunque no tenga todas las características de lo que busca. Las guaguas son casi «trajes a medida». «Normalmente las empresas piden los vehículos con unas características concretas y para ello hay que esperar», apunta.

Los tiempos de entrega se han alargado de forma sustancial. El secretario general de la FET, José Ángel Hernández, indica que está entre los 12 y los 18 meses. «Si hoy compras una guagua no va a llegar hasta el año 2024, así que ya muchas empresas van a llegar tarde a sus objetivos», indica.

Según apunta, en 2019 una conocida empresa canaria del transporte discrecional compró 70 vehículos. Le han empezado a llegar este año y además a cuentagotas. «Cinco en verano, después 10, posteriormente siete... La situación es preocupante», indica.

Hernández destaca además que los precios se han disparado hasta un 25% por el encarecimiento de los materiales. En el caso de un microbus, si antes tenía un precio medio que oscilaba entre los 85.000 y 90.000 euros, ahora alcanza los 118.000-120.000 euros.

Una guagua, de un coste de 220.000 euros se ha pasado a 260.000 y «sin que tenga nada especial», apunta.

En este sentido, Hernández apunta que la situación está provocando que las empresas estén comprando guaguas sin que la empresa le garantice ni el precio ni la fecha estimada de la entrega. «Hay casos en los que compras la guagua o un camión con determinado equipamiento y te llaman a los diez meses para decirte que no hay guaguas con lo que pediste o te cambian el precio, así que tienes que decidir en medio de la necesidad si te quedas con lo que te ofrecen, o pagas más caro o te quedas si nada», manifiesta.

Concursos desiertos por no poder cumplir los plazos de entrega

El presidente de Faconauto Canarias, Manuel Sánchez, indica que la falta de guaguas está provocando que algunas licitaciones de ayuntamientos canarios se estén quedando desiertas. «Ya se ha dado algún caso y es un problema que irá a más», indica.

Según explica, los pliegos de las licitaciones fijan los tiempos de entrega e incluyen sanciones para los que incumplen, lo que está provocando que muchas empresas concesionarias decidan no entrar a concursar. «Con esta situación es muy fácil incumplir porque los plazos no es algo que dependa de ellos sino de cuando llegan las guaguas», manifiesta.