Los concesionarios, representados por Fredica y Faconauto, advierten de un momento complicado. / CARRASCO

El empleo en el sector del motor se tambalea tras venderse cada mes 1.000 coches menos que en 2019

Los concesionarios llevan tres años soportando la caída de las matriculaciones y manteniendo las estructuras a costa de su rentabilidad, que ha pasado de un 3% a un 1,5%

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

Los concesionarios canarios están al límite. Tras tres años de descenso de las matriculaciones, primero por la covid y los problemas de logística y transporte y después, por la guerra y la crisis de los semiconductores que ha reducido el número de coches disponibles, el sector ha logrado mantener sus estructuras y el empleo pero, advierten de que, de seguir la actual coyuntura tendrán que empezar a aplicar recortes.

El sector del motor emplea actualmente en torno a 7.000 personas de forma directa.

El presidente de Faconauto Canarias, Manuel Sánchez, asegura que los concesionarios han llegado hasta aquí a costa de su rentabilidad, que se ha visto mermada a la mitad. De un 3% ha bajado hasta un 1,5%. Al aumento generalizado de los costes se ha sumado una caída de las ventas que se está comiendo el margen.

La situación en el corto y medio plazo no tiene visos de mejorar. La subida de los tipos de interés y por tanto, de precio del dinero, así como la inflación y la amenaza de una recesión no anima a los consumidores a dar el paso de adquirir un vehículo mientras persiste el problema de los semiconductores y que está parando fábricas en todo el mundo.

Recuperación respecto a 2021, debacle respecto a 2019

Los datos de matriculaciones de septiembre, publicados ayer, apuntan a una subida del 14% de turismos y todoterrenos con respecto a igual mes de 2021: El mes pasado se vendieron 3.508 unidades. Si atendemos al acumulado del año, enero-septiembre, el incremento con respecto al año pasado es de casi un 30%. Sin embargo, como advierte Sánchez, estas cifras siguen muy lejos del año 2019 y ya son tres los ejercicios en los que el sector está en negativo. A septiembre de 2019 se habían vendido 41.815; en 2021 fueron 25.387 y este año son 32.997.

Cada mes de este año el sector ha vendido en torno a 1.000-1.300 coches menos que antes del covid, lo que en los nueves meses que llevamos de año son casi 9.000 los vehículos que los concesionarios han dejado de vender.

«Seguimos lejos de las cifras de ventas anteriores a la pandemia. En septiembre de 2019 se habían matriculado 4.806 turismos y todoterrenos frente a los 3.508 del mes pasado. Esto supone una caída de las ventas de casi un 30%. Hasta ahora hemos mantenido las estructuras y el empleo pero, de seguir con estas cifras de ventas, van a ser inevitables los recortes», indica Sánchez.

Desde la patronal Fredica, su vicepresidente ejecutivo, Rafael Pombriego, insiste en que, pese a la mejora en los últimos meses de las matriculaciones en Canarias gracias al tirón del sector turístico y las empresas de 'rent a car', las islas «siguen alejadas» de las cifras prepandemia. «Nos encontramos en un momento complicado», señala el presidente de Fredica, que indica que existe « preocupación» por lo que puede venir en los próximos meses. «Tenemos el colchón del sector turístico pero hay amenazas como como el crédito con la subida de los tipos y que es la sangre que nos alimenta», señala Pombriego.

Temor a un recorte del crédito y de la demanda

«La subida de los tipos de interés ha generado aún más preocupación en el cliente final y esto se ha traducido en una caída de personas que vienen a los concesionarios a ver los coches, con lo que cae la intención de compra», indica por su parte Manuel Sánchez. Desde junio y hasta ahora estima que la demanda de vehículos de particulares ha descendido un 25%.

«Es la tormenta perfecta», indica Sánchez, que apunta que los próximos meses de noviembre y diciembre van a ser «clave» para el sector. «Hay marcas que ya han anunciado que van a tener importantes problemas de 'stock'», apunta. Según indica, Canarias solo tiene capacidad ahora mismo para atender el 20% de la demanda inmediata. El resto de compradores tienen que esperar hasta un año para recibir un coche. La lista de espera actual supera las 7.000 personas.