El motor económico del sureste

12/06/2019

Situada en un enclave estratégico de Gran Canaria, la Zona Industrial de Arinaga es la mayor de Canarias, con una superficie superior a siete millones de metros cuadrados. Además de su localización, destaca por sus beneficiosas condiciones fiscales.

La Zona Industrial de Arinaga, localizada en el sureste de Gran Canaria, en el municipio de Agüimes nació en el año 1972, promovida por la Asociación Mixta de Compensación del Polígono Industrial de Arinaga. En el Decreto 669 del mismo año fue aprobado el proyecto de delimitación y, más adelante, las previsiones de planeamiento, precios máximos y mínimos, proyecto de expropiación, de urbanización y el Plan Parcial definitivo.

Sin embargo, las obras no comenzaron hasta 1976, debido fundamentalmente a problemas relacionados con la titularidad del suelo y de otra índole que dificultaron el proceso de urbanización.

Así, la superficie total del polígono se repartía del siguiente modo: un 64% de la superficie total del polígono tenía un destino industrial y era utilizable, por tanto, para la implantación de naves e instalaciones industriales y de almacenaje; un 10% se reservaba para diversos equipamientos y servicios; mientras que un 16,5% era para viales y zonas verdes; y el 9,5% restante, para urbanización residencial.

Dentro de Arinaga se encuentra la Zona Franca, que supone ventajas aduaneras y fiscales.

A principios de la década de los 80 se instalaron los primeros empresarios. Los pioneros industriales de Arinaga hicieron de la lejanía de otras zonas ya más asentadas en Las Palmas de Gran Canaria o Telde, una ventaja. Era una zona completamente nueva, que podían diseñar de cero, con criterio y según sus necesidades reales y, desde luego, más competitiva en precio.

Poco a poco, el efecto llamada hizo que muchas otras empresas e industrias también se instalaran en la zona de Arinaga, creándose un entramado industrial y comercial verdaderamente interesante. La variedad de empresas y actividades así como la gestión del polígono hacen que se creen importantes sinergias y flujos de negocio. Hoy por hoy, la Zona Industrial de Arinaga cuenta con todos los elementos necesarios para convertirse en un enclave estratégico y constituir el más ambicioso proyecto industrial de Gran Canaria.

La Zona Industrial de Arinaga se encuentra localizada en la comarca de mayor potencial de desarrollo industrial y comercial de Gran Canaria. Con unas 700 empresas establecidas, más de 8.000 empleos directos y una superficie superior a siete millones de metros cuadrados, está considerada por su extensión como la zona industrial más importante de Canarias.

Atractivos beneficios

Uno de los principales factores que han contribuido al crecimiento de la Zona Industrial de Arinaga es que cuenta con importantes bazas para la atracción de inversión, tales como las exenciones o beneficios fiscales.

Dentro de la misma se encuentra la Zona Franca, que supone ventajas aduaneras y fiscales específicas, como la exención del pago de aranceles a la entrada de la mercancía en la zona o del pago de impuestos indirectos en los procesos de adecuación previos a la salida de la misma.

Además, la totalidad del área es susceptible de acogerse a la Zona Especial Canaria (ZEC), que es un régimen fiscal preferencial que otorga la Unión Europea a Canarias para diversificar su economía productiva, a cambio de la creación de empleo e inversión. El beneficio más significativo es la tributación reducida en el Impuesto sobre Sociedades a unos tipos que oscilan entre el 1% y el 4%, lo que supone una ventaja competitiva evidente.

Una posición privilegiada para su crecimiento

Tricontinental. La Zona Industrial de Arinaga cuenta con un futuro prometedor. Además de ser el mayor polígono industrial de Canarias, se ha consolidado a lo largo de varias décadas como plataforma de lanzamiento y colaboración industrial y empresarial con el resto del mundo, principalmente con Europa y el continente africano, aprovechando la situación tricontinental de Gran Canaria.

Por fases. Su crecimiento se estableció en cinco fases, que terminaron ampliándose hasta la superficie que abarca actualmente. La Fase I aumentó el polígono en 187 parcelas, 943.017 metros cuadrados. La siguiente fase amplió la extensión en 303.946 metros cuadrados y 174 parcelas, a la que continuó la III con 92 más y la construcción de 136.851 metros cuadrados adicionales. La Fase IV añadió 84 parcelas más y 727.744 metros cuadrados, que se culminó con la denominada P-3 N con otras 296 áreas de negocio y 184.666 metros cuadrados.