La lucha contra el coronavirus

El coronavirus dejó sin carné de conducir a 5.000 canarios

05/06/2020

La suspensión de los exámenes de conducir durante el estado de alarma para combatir el coronavirus ha impedido que unas 5.000 personas en Canarias se presenten a las pruebas en marzo, abril y mayo, según los datos de la Asociación Provincial de Autoescuelas de Las Palmas (Asocaelan) que preside Marco Antonio Déniz.

Las autoescuelas reanudaron su actividad presencial el pasado 25 de mayo, al entrar todo el archipiélago en la fase 2 del plan de desescalada del estado de alarma por el coronavirus, sin superar, eso sí, un tercio del aforo de las salas.

En el caso de Las Palmas ya han reabierto sus puertas las 49 empresas del sector, que suman unos 120 centros, explica el representante de la asociación provincial de autoescuelas Asocaelan.

Los primeros exámenes del teórico y práctico comenzaron en esta primera semana de junio, eso sí, con una plantilla del 50% en las Jefaturas Provinciales de Tráfico. Y a partir del lunes, 8 de junio, cuando está previsto que toda Canarias entre en la fase 3 de desescalada, Tráfico recuperará el 100% de la capacidad de realizar exámenes, y la ocupación de las aulas de las autoescuelas se elevará al 50%, siempre y cuando lo confirme la orden pendiente de publicar por el Ministerio de Sanidad en el BOE.

Las autoescuelas han comenzado a recuperar a los trabajadores afectados por expedientes de regulación de empleo (ERTE) desde finales de mayo, y Déniz confía en que “en las próximas semanas estén las plantillas al completo, de forma que la gran mayoría de los 600 empleados en las autoescuelas en la provincia de Las Palmas vuelvan a sus puestos de trabajo”. Estas incorporaciones, matiza, serán progresivas, “en función de la demanda de clientes”.

Pero recuperar el ritmo normal, vaticina, “va a costar por las restricciones y las medidas de higiene y seguridad sanitarias para evitar los contagios, lo que lógicamente hace que la capacidad de la Jefatura de Tráfico de realizar los exámenes prácticos sea mucho menor”.

En este contexto, advierte el representante de las autoescuelas, la vuelta a la normalidad “no será sencilla”.

A expensas de la recuperación del turismo.

“Estamos a las puertas del verano, cuando más aumenta la demanda para obtener el carné de conducir, pero no podemos olvidar que la situación económica de muchas familias ha empeorado con esta crisis sanitaria, lo que puede frenar la vuelta a las aulas”, destaca Déniz.

La crisis sanitaria ha golpeado con dureza a las autoescuelas canarias, que como en muchos otros sectores se quedaron prácticamente sin ingresos durante los dos meses y medio en los que se vieron obligados a suspender su actividad.

“En esta semana se ha notado el aumento del volumen de alumnos, pero sobre todo de los que ya estaban matriculados antes del estado de alarma, porque la incorporación de nuevos estudiantes va mucho más lenta de lo que sería normal”.

El futuro de las autoescuelas, destaca Déniz, “dependerá de la evolución del sector turístico, el gran motor de la economía canaria”. “Si no se reabre el turismo internacional pronto, con todo el empleo que arrastra en las islas, sacar el permiso de conducir pasará de ser imprescindible a un lujo para muchos ciudadanos”, concluye.