La vicepresidenta económica, Nadia Calviño, junto a los responsables de las patronales bancarias. / R. C.

Calviño insta a la banca resolver el problema de la exclusión financiera

Desde la anterior crisis, las entidades financieras han cerrado la mitad de las sucursales, sobre todo en las zonas rurales, donde hay más población mayor

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, se ha reunido este jueves con el presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), José María Roldán, el director general de la CECA, José María Méndez, la secretaria general de la Unión Nacional de Cooperativas de Crédito (UNACC), Cristina Freijanes, y el director de Conducta de entidades del Banco de España, Fernando Tejada, para abordar conjuntamente la urgencia e importancia de garantizar la inclusión financiera de toda la sociedad, incluyendo a nuestros mayores.

En el encuentro, en el que también han estado presentes el secretario de Estado de Economía, Gonzalo García de Andrés, y el secretario general del Tesoro, Carlos Cuerpo, la vicepresidenta ha traslado la inquietud del

Gobierno sobre esta cuestión y ha solicitado información sobre la efectividad de las medidas que el sector bancario ya ha puesto en marcha. Asimismo, ha señalado la necesidad de adoptar medidas para asegurar el acceso de los mayores a los servicios financieros.

En el encuentro, se ha acordado que el Observatorio para la Inclusión Financiera realizará un diagnóstico de la situación y en el plazo de un mes, las patronales bancarias revisarán su 'Protocolo Estratégico para Reforzar el Compromiso Social y Sostenible de la Banca', planteando así nuevas soluciones para garantizar la inclusión financiera de nuestros mayores.

Los datos no dejan lugar a dudas y más aún después de que en la pandemia se haya agudizado el cierre de sucursales y el trato presencial con los clientes en muchas zonas rurales, donde la población de más edad es la predominante. Uno de los últimos estudios del Banco de España consideraba que el porcentaje de población sin acceso a una sucursal bancaria superaba el 2% del total. De los 8.131 municipios que hay en España, 4.443 no tenían oficina, el 54%. En total más de 1,6 millones de personas están sin acceso a una sucursal en su municipio.

Además, desde 2008 la banca ha clausurado la mitad de sus sucursales. Pero los cierres no son heterogéneos en toda la geografía. Según el último informe de la Fundación Ramón Areces y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE), Barcelona es donde se ha producido un mayor número de clausuras, un 65% entre 2008 y 2020. En Castilla-La Mancha, la reducción de sucursales es del 34%, es donde menos cierres se han producido.

De las oficinas que se han cerrado desde 2008, el 83% estaba en municipios de más de 10.000 habitantes y el 46,5% en ciudades de más de 100.000. Con todo, el informe apunta que la población sin oficina bancaria en su municipio ha crecido en 450.000 personas con respecto a 2008. Con datos de 2019, 1,4 millones de habitantes no tienen una sucursal en su lugar de residencia.