El presidente de la Autoridad BAncaria Europea (EBA), José Manuel Campa. / efe

Europa advierte del deterioro en los créditos con moratorias y garantías públicas

La Autoridad Bancaria Europea (EBA) reconoce en su último ejercicio de transparencia que estos préstamos empiezan a ser una «fuente de preocupación»

Clara Alba
CLARA ALBA Madrid

Hay progreso en solvencia, rentabilidad y también en liquidez. La Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) ha dejado claro en su último informe de transparencia, que publica de forma anual, la resistencia del sector frente a la pandemia. Sin embargo, advierte de riesgos latentes que empiezan a ser una constante en las alertas de los organismos internacionales. Entre ellos, el deterioro que empieza a observarse en los préstamos con moratorias y en los que tienen garantía pública que, en el caso español, se centran en los créditos avalados por el Instituto de Crédito Oficial (ICO).

Es cierto que la ratio de créditos fallidos ha seguido mejorando en toda la banca europea, pasando del 2,9% del segundo trimestre de 2020 al 2,3% en el mismo periodo de este año. Pero la EBA alerta de que la ratio en los sectores más afectados por la pandemia, como pueden ser el turismo, el ocio o la hostelería, sigue al alza. Y en este punto es donde pone la atención sobre los créditos bajo moratorias o garantías públicas. «Son una fuente de preocupación», admiten desde el organismo.

La EBA se suma así al Banco de España, que en un reciente informe advertía sobre el riesgo de impago en este tipo de créditos concedidos durante la crisis, sobre los que el Estado asumía entre el 60% y el 80% (en el caso de los autónomos) del riesgo.

En aquel informe, el organismo detallaba que el porcentaje de préstamos vinculados a moratorias vencidas o desistidas con signos de deterioro crediticio en España alcanzó en junio el 20% para los préstamos en vigilancia especial (aquellos que no presentan aún impago pero empiezan a presentar los primeros síntomas de deterioro). Hace un año, era del 19%. En el caso de los dudosos, el porcentaje ascendía al 9% (frente al 8% observado en diciembre de 2020). «Este deterio podría aumentar en los próximos trimestres, ya que una parte importante de las moratorias ha vencido muy recientemente, a lo largo del segundo trimestre de 2021», advertían desde el organismo, reconociendo, no obstante que los préstamos que han recibido moratorias representan un porcentaje reducido de la cartera de las entidades españolas.

En total, y según los datos detallados por el organismo, actualmente existen 93.000 millones de euros con probabilidad de convertirse en morosos. Unos 58.000 millones corresponderían a empresas de sectores más afectados por la crisis y el resto, otros 35.000 millones, de familias.

En el conjunto de Europa, y según los datos del organismo presidido por José Manuel Campa, la ratio de créditos situados en el conocido como 'stage 2', el escalón de valoración de préstamos en vigilancia especial, se situó a cierre de junio de 2021 en el 8,8%. Esto supone un alza de seis décimas respecto a un año antes.

En este contexto, el supervisor bancario paneuropeo alerta además de que la aceleración de precios de la vivienda, junto con un reciente foco de los bancos en los créditos hipotecarios «podrían ser una fuente de vulnerabilidad en el futuro».

«Los miedos sobre un potencial deterioro de la calidad de los activos no se han materializado, excepto por los sectores más afectados por la pandemia. Mirando hacia delante, los bancos y las autoridades macro y microprudenciales necesitan estar preparados en caso de un deterioro de las perspectivas económicas o en caso de que las presiones inflacionistas se traduzcan en subidas de tipos», insiste la EBA en el documento.

ha valorado positivamente el progreso realizado por la banca europea durante la crisis del Covid-19, con mejoras en solvencia, rentabilidad y liquidez, pero ha alertado de un riesgo creciente en correcciones de precios de activos, incluido en el sector inmobiliario.