El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá. / ARCHIVO

Escrivá quiere elevar las cuotas de más de 750.000 autónomos hasta los 550 euros

Su última propuesta perjudica a quienes ganan más de 1.700 euros pero rebaja las cotizaciones a unos 2,2 millones de trabajadores

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

El Gobierno ha puesto encima de la mesa una nueva propuesta sobre el sistema de cotización de los autónomos en función de los ingresos reales. El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, busca contrarreloj un acuerdo con los agentes sociales en un escenario que no se prevé nada fácil, con la CEOE totalmente en contra y cuando apenas queda un mes para que expire el plazo acordado con Bruselas para tener diseñado el nuevo modelo y poder recibir un nuevo tramo de los fondos europeos.

Con el nuevo planteamiento, la inmensa mayoría de los autónomos, cerca de 2,2 millones, pagará menos cuota que en la actualidad, mientras que algo más de 750.000, aquellos que tienen unos rendimientos netos superiores a los 1.700 euros al mes, verán incrementada su cotización mensual de forma significativa, entre un 36% y un 87%, y el resto, unos 236.000, se quedan como están, pagando 294 euros al mes, la cuota mínima actual.

Según el borrador al que ha podido acceder este periódico que previsiblemente sufrirá modificaciones puesto que aún debe recibir el visto bueno de las principales organizaciones, las nuevas cuotas para los autónomos oscilarán entre los 250 y los 550 euros en función de trece tramos que se basan en los rendimientos netos (ingresos menos gastos deducibles).

Más de 1,3 millones de emprendedores pagarían el mínimo, 250 euros al mes, y se ahorrarían 528 euros al año

Más concretamente, la cuota mínima del nuevo sistema se situará en los 250 euros para los autónomos que tengan unos ingresos iguales o inferiores a los 670 euros al mes, por lo que supondrá un ahorro de 44 euros mensuales, 528 euros al año. En esta franja se sitúa la mayor parte del colectivo: más de 1,3 millones de personas.

El segundo tramo es para los que ganan entre 670 y 900 euros, unos 220.000 trabajadores, que deberán abonar una cotización de 260 euros. Esta cuota se eleva a los 270 euros para quienes obtengan entre 900 y 1.125 euros al mes, es decir, para los que están en el entorno del salario mínimo: algo más de 351.000 personas.

Quienes se sitúen entre los 1.125 y los 1.300 euros (unos 312.000) abonarán 290 euros cada mes de Seguridad Social, mientras que la cuota para quienes tengan unos rendimientos entre 1.300 y 1.700 euros, más de 236.000, se queda en los actuales 294 euros.

«No rotundo» de la patronal

A partir de aquí las cuotas se elevan exponencialmente y de manera importante. Así, aumenta a los 400 euros para quienes ganan entre 1.701 y 1.900 euros; a 440 euros para los que están entre los 1.901 y los 2.330 euros al mes; a 460 euros para quienes ingresan entre 2.330 y 2.760 euros; y a 480 euros para los que se colocan en la franja entre 2.760 y 3.190 euros.

A partir de esta cifra la cuota ya se dispara a los 500 euros, incluso asciende a 520 euros para quienes tengan unos rendimientos entre los 3.620 y los 4.050 euros. La cuota más elevada la soportarán esos 236.000 autónomos que ganan más de 4.050 euros, que pagarán una cotización de 550 euros, casi el doble que ahora.

La nueva propuesta ya incluye la última concesión de Escrivá: consensuar solo las cuotas para los próximos tres años y no con un horizonte a nueve años como quería en un principio, aunque falta por negociar si estas cuantías se aplican ya desde 2023 o se suben gradualmente para que estén vigentes en 2025.

ATA, la asociación mayoritaria de los autónomos, que representa además a la CEOE, ya ha manifestado su «no rotundo» a esta propuesta que «supone subir cotizaciones de forma desproporcionada con la que está cayendo, entre un 33% y un 90%, para 800.000 autónomos y bajar solo un 15% para 1,2 millones de autónomos». El acuerdo, por tanto, está aún lejano.