El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, en el Congreso. / e. p.

El Pacto de Toledo avala la reforma de los autónomos pero critica las formas

La mayor parte de los grupos parlamentarios consideran «positivo» el nuevo modelo en función de los ingresos reales, pero cargan contra el hecho de que el texto llegue al Congreso cerrado y sin posibilidad de realizar aportaciones

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, quiere evitar a toda costa una votación al límite en el Congreso de la reforma del sistema de cotización de los autónomos. No quiere que se vuelva a repetir lo que ha sucedido con las últimas leyes que ha llevado al Parlamento, como con la reforma laboral –en la que también participó pese a que el peso de la negociación lo llevó la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz–, que se aprobó por un voto erróneo del PP, o lo que pasó con la reforma de la pensiones y la nueva ley de planes de pensiones de empleo, que estuvieron al borde de ser rechazadas y no exentas de multitud de reproches.

Por eso, esta vez Escrivá ha aprendido la lección y acudió este jueves a la comisión del Pacto de Toledo a presentar el nuevo modelo de cotización en función de los ingresos reales, tan solo un día después de alcanzarse el acuerdo con los agentes sociales y antes incluso de que sea aprobado el próximo martes en el Consejo de Ministros. Allí realizó una prolija descripción de lo que será la nueva norma con una sonrisa que delataba su intención de hacer las paces y allanar el camino para su tramitación.

Y obtuvo resultado. La mayor parte de partidos políticos agradecieron este gesto y avalaron el nuevo esquema de cotización progresivo que hará que la mitad de los más de 3,3 millones de autónomos españoles paguen cuotas menores a la Seguridad Social, hasta el punto de poder acumular un ahorro anual de cerca de 1.130 euros. Así, en vista de lo que declararon los portavoces durante su turno de réplica, Escrivá afrontará después del verano una votación placentera en la que, salvo sorpresa, será respaldada de forma mayoritaria por la Cámara.

Pero no todo fueron buenas palabras hacia el ministro y la reforma que presentó. Escrivá también recibió críticas de forma generalizada por su 'modus operandi'; esto es, por llevar al Congreso un texto cerrado, en el que no se pueden realizar aportaciones y que, además, será tramitado a través de un real decreto ley, algo que genera controversia al entenderse que no tiene carácter de urgencia, puesto que es una reforma que lleva años planeándose.

No se recaudará más

«El Gobierno solo es capaz de legislar por real decreto ley», recriminó el portavoz del PP en el Pacto de Toledo, Tomás Cabezón, quien hizo uno de los discursos más duros contra el ministro. Y le lanzó una pregunta: «¿El sistema va a recaudar más o menos en su conjunto con esta reforma? Esto es lo que hoy nos tiene que decir». En esta misma línea, el representante de Vox, Juan José Aizcorbe, le instó a aclarar si será más costoso el nuevo sistema y cómo lo van a pagar. A este respecto, Escrivá reconoció que «esta reforma no está hecha para recaudar más» y garantizó que su impacto en los ingresos y gastos será «neutro». «Puede haber transitoriamente mayor recaudación que se terminará compensando a lo largo del tiempo», puntualizó.

Esperada era la intervención de Unidas Podemos, que se mostró durante la negociación de esta reforma contraria a la propuesta del ministerio. Sin embargo, la diputada Isabel Franco anunció que facilitarán el trámite en el Parlamento, aunque seguirán trabajando para que se bajen más las cuotas para las rentas bajas y se aumenten los derechos.

Por su parte, el portavoz del PNV, Iñigo Barandiaran, también realizó una «valoración positiva» del conjunto de la reforma, pero advirtió que hay «ciertas incongruencias tanto del ámbito interno como externo que deben aclararse para que el sistema siga siendo viable»