Un camionero. / archivo

El Gobierno se abre a retrasar el nuevo sistema de cotización de los autónomos

Ante el bloqueo que existe en la negociación, se muestra dispuesto a pactar antes de final de junio un «acuerdo de mínimos» con un horizonte a nueve años que ni siquiera incluya los tramos de cotización

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

«No vamos a hacer una reforma con prisas y equivocada». Con estas palabras, el secretario de Estado de Seguridad Social, Israel Arroyo, mostró este jueves la predisposición del Gobierno a retrasar la reforma del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) que debería estar aprobada antes de que termine junio para su progresiva entrada en vigor a partir de 2023. Esa era la fecha que Moncloa se había fijado para tener diseñado el nuevo sistema de cotización en función de los ingresos reales para los más de 3,3 millones de trabajadores por cuenta propia que hay en España.

Así lo había pactado en el acuerdo de pensiones aprobado el pasado verano y a su vez se lo había comunicado a Bruselas dentro del plan de recuperación y resiliencia. Y con este horizonte había trabajado. Hasta ahora. El bloqueo en las negociaciones –desde el pasado 28 de febrero no se ha convocado a la mesa a los interlocutores sociales– y un acuerdo que se antoja casi imposible en el corto plazo, complicado a su vez por el incierto escenario económico que deja la guerra en Ucrania y la escalada de precios, han llevado al Ejecutivo a cambiar de discurso. «Queremos agotar las posibilidades de llegar a un acuerdo», incidió.

Ahora se conforma con firmar en el corto plazo un «acuerdo de mínimos», que en cierta medida podría ser prácticamente el mismo que el que se pactó el pasado mes de julio, pero «no va a ser que la reforma esté plenamente desarrollada antes de junio», reconoció en rueda de prensa el número dos de José Luis Escrivá, que señaló que el horizonte pactado con Bruselas son «nueve años».

No obstante, matizó que «los hitos» que tienen comprometidos con Europa se van a cumplir, pero que esto no implica tener establecidos los tramos de cotización de los autónomos este año. Es más, incluso abrió la mano a que esto no implique una subida de cuotas para el año que viene, algo que, en todo caso, podría incluirse en los Presupuestos para 2023.

Lo que podría aprobarse antes de junio serían más elementos formales, como los que ya están en marcha, es decir, aflorar cuáles son realmente los rendimientos netos de los autónomos gracias al cruce de datos entre Seguridad Social y Hacienda, saber por cuánto van a cotizar, cuáles son sus bases de cotización...

Cambios en las pensiones

El ministro Escrivá también tiene pendiente otra negociación que se atisba ardua: la segunda fase de la reforma de las pensiones, que incluirá cambios en el periodo de cálculo -previsiblemente hacia una nueva ampliación del número de años que se utilizan para el cómputo e incluso que se tenga en cuenta todo el periodo cotizado- y en las báses máximas de cotización, según reiteró a Bruselas en el plan de estabilidad enviado la semana pasada.

Además, el secretario de Estado avanzó que el objetivo del Gobierno es establecer cuál es la fórmula de revalorización de las pensiones mínimas, puesto que en los últimos años se han subido más que las ordinarias, para que sea un alza consensuada y no discrecional del ejecutivo de turno. «Queremos que esa mejora diferencial de las pensiones mínimas no sea meramente discrecional, sino que venga dada de una serie de indicadores, como pudiera ser una cesta de consumo diferencial u otros elementos», explicó Arroyo.