El ministro José Luis Escrivá.

Escrivá rebaja las cuotas más altas para los autónomos y eleva la mínima

La nueva propuesta plantea una horquilla de entre 214 y 991 euros en función de 11 tramos y modifica el concepto de rendimientos reales

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Nueva vuelta de tuerca al sistema de cotización para los autónomos en función de sus ingresos reales que pretende implantar el Gobierno de forma progresiva a partir del año que viene. El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, ha accedido a modificar de forma «sustancial» su planteamiento inicial después de las quejas realizadas por los principales sindicatos y organizaciones que representan a este colectivo y presentó este martes una nueva propuesta en la mesa del diálogo social, según confirmaron a este periódico fuentes de este departamento.

El nuevo planteamiento reformula el concepto de rendimiento neto sobre el que se extraen las bases reguladoras de estos trabajadores, reduce el número de tramos de cotización de 13 a 11, eleva la cuota mínima para los que menos ganan y, por el contrario, reduce la cotización a quienes tienen rentas superiores y a los que cuentan con unos ingresos entre los 900 y los 1.500 euros al mes, que son precisamente los tramos donde se sitúa el grupo más numeroso de los autónomos, según informaron fuentes próximas a la negociación.

La nueva horquilla de cuotas oscilará ahora entre los 214 euros al mes, 30 menos que la propuesta que estaba encima de la mesa, y los 991 euros, 275 euros menos, una vez que el sistema esté plenamente desplegado, en el año 2031, según la previsión que maneja el Gobierno. A su vez, se mantiene la tarifa plana para quienes inicien una actividad, aunque limitada a quienes tengan unos ingresos inferiores al salario mínimo y con una cuota de 70 euros, 10 euros más que en la actualidad.

Así, los grandes cambios que establece el nuevo modelo es que el primer tramo se amplía y comprende a los autónomos que tengan unos rendimientos hasta los 700 euros al mes (la propuesta anterior era hasta 600 euros), que deberán pagar a la Seguridad Social una cuota de 214 euros; es superior a los 183 euros que ofrecía el primer planteamiento pero inferior a la actual cuota mínima, que se sitúa en los 293,94 euros. Por el contrario, rebaja las cotizaciones de los tramos intermedios: quienes ganen entre 900 y 1.125 euros al mes deberán pagar 264 euros (antes eran 293,9 euros); quienes estén entre los 1.125 y los 1.300 abonarán al sistema 316 euros mensuales (frente a 351 euros), y quienes ingresen entre 1.300 y 1.500 euros tendrán una cotización de 392 euros (antes eran 413 euros).

Los cinco tramos siguientes permanecen inalterables. Pero, asimismo, elimina los dos últimos tramos y establece una cuota única de 991 euros al mes para quienes ganen más de 3.190 euros.

Nueva prestación extraordinaria

Desde Seguridad Social recalcaron que las previsiones sobre el impacto que tendrá en el colectivo se mantienen invariables, es decir, dos de cada tres autónomos cotizarían igual o menos que ahora. A su vez, indicaron que beneficiará más a las mujeres (tres de cada cuatro pagarían igual o menos) y a los jóvenes (tres de cada cuatro cotizarían igual o menos).

Esta propuesta –que según sostienen algunas fuentes busca atraer al acuerdo a la organización ATA, la más crítica con este nuevo sistema–, sigue sin lograr recabar el apoyo del colectivo y UPTA, UGTy UATAE criticaron que se reduzca la cuota de quienes más ganan, que son quienes tienen que hacer un mayor esfuerzo contributivo, para elevársela a quienes menos tienen.

De igual manera, el ministro José Luis Escrivá se ha abierto a la petición que le hicieron varias organizaciones de modificar el concepto de rendimientos netos y se permitirá ahora a los trabajadores autónomos descontarse algunos gastos. Concretamente, introduce una nueva definición de rendimientos netos para conformar las bases de cotización que elimina las amortizaciones y las provisiones a la morosidad que se contemplaban inicialmente. Para calcular la base reguladora, ahora se tendrán en cuenta los rendimientos netos (ingresos menos gastos), más las cotizaciones a la Seguridad Social menos un 5% del gasto deducible. Pese a que desde ATA valoran esta mejora, consideran que sigue sin poderse saber los ingresos reales del colectivo puesto que hay 1,5 millones de autónomos que tienen rendimiento cero (societarios, familiares colaboradores, administradores...).

Por otra parte, el Gobierno se ha abierto también a negociar mejoras en el cese de actividad ordinario así como a crear una nueva prestación extraordinaria semejante a la que se ha puesto en marcha durante la pandemia y que expira este próximo 28 de febrero. Desde ATA, no obstante, advirtieron que no se puede vincular esta nueva prestación a que haya un acuerdo en el nuevo sistema de cotización, ya que este necesita tiempo para ser abordado.