El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá. / josé ramón ladra

Los autónomos exigen reformular los tramos y reducir las cuotas más bajas

Piden clarificar todos los ingresos y gastos que se tienen en cuenta para determinar sus bases de cotización e incluir las amortizaciones

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Las discrepancias que aún existen en la negociación del nuevo sistema de cotización de los autónomos que debe entrar en vigor a partir de 2023 se evidenciaron en la reunión que celebraron este lunes, la tercera en lo que va de año, ya no solo entre el Gobierno y las distintas asociaciones que representan al colectivo, sino también entre las propias organizaciones, que mantienen posturas diferentes. Sin embargo, en lo que sí coinciden de forma unánime todas es en exigir al Ministerio de Seguridad Social que reformule los tramos de cotización previstos en función de los rendimientos netos de cada trabajador y rebaje las cuotas de aquellos que menos ingresan.

Cabe recordar que el departamento dirigido por José Luis Escrivá plantea un sistema flexible de 13 tramos que van desde ingresos inferiores a los 600 euros al mes hasta más de 4.050 euros, con posibilidad de cambiar hasta seis veces al año. Las cuotas que deberán pagar los autónomos cuando entre en vigor plenamente, en 2031, oscilarán entre los 184 euros y los 1.267 euros al mes. Desde UATAE reclamaron que se reduzca la cuota a los que tengan unos rendimientos netos inferiores a los 1.700 euros al mes. Esta es una reivindicación que ya hizo la semana pasada UPTA, la única asociación que ha presentado ya su propia propuesta -a la que se ha adherido UGT-, en la que reduce los tramos de 13 a 10 y en la que plantea una cuota fija de 135 euros para los autónomos que ingresen menos de 5.400 euros anuales. Además, abogan por implantarla en seis años en lugar de los nueve propuestos.

Pero no solo eso. La mayoría de asociaciones pide al Gobierno clarificar qué ingresos serán los que se tengan en cuenta para determinar la cotización del colectivo en el nuevo modelo que se está negociando y que vinculará las cuotas que pagan los autónomos a sus rendimientos. «Las bases de cotización deben fijarse atendiendo al beneficio de la actividad, esto es, a los ingresos limpios obtenidos una vez descontados todos los gastos necesarios para el ejercicio de la actividad (incluidas las amortizaciones y las propias cuotas a la Seguridad Social)», abogó María José Landaburu, secretaria general de UATAE.

En esta misma línea, ATA rechazó de plano la propuesta realizada por el Ejecutivo por ir hacia un sistema «más injusto que el actual y nada equilibrado». Para ellos el punto de partida no es válido, ya que los rendimientos netos en los que se basa no son ingresos reales. Así, denunciaron a este periódico que los rendimientos que recoge la primera propuesta son ingresos del autónomo menos gastos deducibles (cotizaciones incluidas), pero no se incluye ni amortizaciones ni provisiones en caso de morosidad. En lo que respecta a los societarios, sí computarían en sus rendimientos el reparto de dividendos de la sociedad y algunas rentas de capital. Además, desde ATA criticaron que los rendimientos netos sobre los que están trabajando son del año 2019 y no les han dado la distribución del colectivo en función de los tramos establecidos, pese a que lo llevan demandando desde el principio. «Está todo muy verde. Seguimos sin la base para empezar a hacer algo, ya que no hay determinación de los ingresos reales y no estamos de acuerdo con la fórmula empleada», explicó la vicepresidenta de ATA, Celia Ferrero.

Por ello, el Gobierno está manteniendo contactos con la Agencia Tributaria para configurar lo que se entiende por rendimientos netos y se ha comprometido a mandar una nueva propuesta articulada. Además, las partes han acordado empezar a trabajar en la elaboración de un texto legal sobre la base del acuerdo fijado el pasado 1 de julio. Asimismo, los agentes sociales se han emplazado a enviar propuestas concretas adicionales. El próximo lunes habrá una nueva reunión.