El presidente de ATA, Lorenzo Amor. / ARCHIVO

El acuerdo con los autónomos, a la espera del sí de la CEOE

ATA rechaza que 200.000 trabajadores en pluriactividad coticen por cese de actividad cuando no van a poder cobrar nunca la prestación

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

El Gobierno espera el sí de la CEOE para cerrar por fin el acuerdo definitivo sobre el nuevo sistema de cotización de los autónomos en función de sus ingresos reales después de meses y meses de duras negociaciones.

Es ya la única organización que se resiste aún a avalar la última propuesta enviada a los agentes sociales en la tarde del pasado lunes. En ese texto, el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, accedió a las presiones de los sindicatos –más concretamente de CC OO– y rebajó aún más las cuotas para aquellos trabajadores por cuenta propia que menos ingresan, hasta el punto de situar en 2025 la cotización mínima en los 200 euros, 30 euros menos que la anterior. Esta última cesión ya sí concitó el beneplácito de UATAE, la asociación afín al sindicato liderado por Unai Sordo y la más crítica en esta recta final de la negociación, quien a primera hora de la mañana de este martes comunicó su apoyo al nuevo esquema.

Desde UPTA –la organización bajo el manto de UGT– también están conformes con el último texto remitido por Escrivá. «Cumple con las expectativas que desde UPTA nos habíamos puesto hace ya diez meses, cuando comenzó esta larga negociación», apuntó su presidente, Eduardo Abad, quien indicó que su organización dice sí a que «2,3 millones de autónomos tengan un ahorro sustancial de entre 400 y 1.200 euros al año en las cotizaciones, al tiempo que no se pierde ningún ápice de protección social».

Sin embargo, aún no se pueden lanzar las campanas al vuelo, puesto que ahora es ATA, la principal asociación que se engloba dentro de la patronal, la que considera que no se cumplen aún las condiciones suficientes para dar su respaldo.

«Aún quedan algunos flecos pendientes», explicó a este periódico el presidente de ATA, Lorenzo Amor. Más concretamente, indicó que son siete los puntos de desencuentro y manifestó que eran de «cierta envergadura», aunque nada tienen que ver ya con las cuotas que han de pagar a partir de 2023, con las que sí están de acuerdo. El principal escollo reside en que según el anteproyecto de ley 200.000 autónomos en pluriactividad tendrán que cotizar por cese de actividad pese a que nunca podrán cobrar esta prestación.

Plazo de devolución

Otro punto que les separa es que la patronal se niega a que el plazo que se da a los autónomos  para regularizar su situación con la Seguridad Social al final de ejercicio en caso de que hayan cotizado menos de lo que finalmente han facturado es de sólo un mes, mientras que la administración tiene cinco meses para poder devolver al autónomo que haya pagado de más. Porque el nuevo sistema de cotización establece 15 tramos en los que cada trabajador por cuenta propia deberá insertarse en función de su previsión de ingresos, pudiendo cambiar hasta seis veces al año, pero a final de ejercicio tendrán que regularizar su situación y pagar de más si se han quedado cortos o devolverles si han sobrecotizado.

En cualquier caso, la negociación continúa sin descanso y con el objetivo último de lograr acercar posiciones y poder llevar la propuesta última al comité ejecutivo que celebra la CEOE este miércoles a primera hora para su votación.

Tarifa plana de 80 euros

El nuevo modelo de cotización reducirá la cuota a unos 2,2 millones de autónomos, aquellos que tienen unos rendimientos inferiores a los 1.300 euros, mientras que congela la cotización de aquellos que ganan entre 1.300 y 1.700 euros. En el lado contrario, cerca de 800.000 autónomos, aquellos que ingresan más de 1.700 euros, verán cómo su cuota va aumentando ya progresivamente desde el próximo año hasta alcanzar los 590 euros en 2015 para quienes obtienen más de 6.000 euros al mes, con lo que les duplica la cuota que pagan en la actualidad (290).

Además, el Gobierno mantendrá la tarifa plana para los nuevos autónomos, para todos sin restricciones, pero eleva la cuota hasta los 80 euros al mes, tal y como adelantó este periódico. Asimismo, mejora el cese de actividad y establece cuatro tipos diferentes de prestaciones.