Imagen de archivo de un crucero de Aisa Cruises en el puerto de Puerto del Rosario. / c7

Aida Cruises suspende sus cruceros de Canarias en noviembre

La compañía de ocio lo anuncia tras las nuevas restricciones impuestas por el Gobierno alemán para frenar la propagación del coronavirus en el país

David Monserrat
DAVID MONSERRAT Puerto del Rosario

La empresa alemana de cruceros Aida Cruises, con base en el puerto de La Luz y de Las Palmas, no traerá turistas a los puertos canarios durante el mes de noviembre de 2020. Así se desprende de un comunicado dirigido a sus clientes y dado a conocer este jueves por el Patronaro de Turismo de Fuerteventura. «Como saben, el miércoles 28 de octubre de 2020, el Gobierno alemán adoptó medidas de gran alcance para frenar la propagación de la infección covid-19 y, como resultado, más restricciones en la vida pública y los viajes. Apoyamos plenamente al Gobierno federal en sus esfuerzos por controlar la actual pandemia en Alemania y, por lo tanto, hemos decidido interrumpir nuestra temporada de cruceros», señala la empresa de cruceros en el citado comunicado.

Aida Cruises explica asimismo que, en base a las citadas medidas adoptadas por el Gobierno germano, «todos los cruceros que fueron planeados entre el 31 de octubre de 2020 y el 30 de noviembre de 2020 no pueden por lo tanto tener lugar«. »Este paso es una expresión de la responsabilidad y del cuidado que tomamos para proteger la salud de nuestros huéspedes, empleados y de todas las personas con las que trabajamos en nuestros destinos«, añaden.

Por último, Aida Cruises añade que «todos los huéspedes con reservas confirmadas durante este período y cuyos viajes se vean afectados por estos cambios serán informados a través de SMS, correo electrónico y del portal de viajes MyAIDA, dependiendo de sus datos de contacto».

En la isla de Fuerteventura, concretamente en el puerto de Puerto del Rosario, estaba previsto que el próximo jueves 5 de noviembre arribara un buque de la compañía Aida Cruises. La suspensión de sus cruceros en Canarias se convierte en un jarro de agua fría para multitud de pequeños comerciantes en las islas, quienes veían en los cruceristas una oportunidad de negocio en unos meses que están siendo especialmente difíciles debido a las restricciones sanitarias impuestas para controlar la pandemia del coronavirus.