Entrevista con Martín Mantovani

«Ya no hay excusas. Todo lo que viene serán finales»

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08/02/2019

El central argentino es un ejemplo de integridad. Soportó malos tiempos para él y para el equipo desde la profesionalidad más rigurosa y ahora que vuelve al foco, intocable para Paco Herrera, mantiene serenas las pulsaciones. Consciente de que la UD no cumple con las exigencias, habla sin rodeos y apremia al equipo. Gen ganador el suyo.

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— Empezó 2019 y le cambió la vida en la UD. De no jugar a ser indiscutible para Paco Herrera.

— Así es. Cuando fiché por la UD venía con la ilusión de sumar minutos, de ser más protagonista. Durante un tiempo eso no ocurrió. Lamentablemente no tuve esa continuidad. Pero desde enero se dio la vuelta a todo y, hoy en día, estoy disputando muchos partidos, sumando minutos y contento a nivel personal por este cambio de escenario. Eso sí, tengo la preocupación por el equipo. Uno es feliz cuando juega pero si el grupo no consigue los resultados jamás puedes estar contento del todo.

— ¿Se vio fuera del club por todas las informaciones que apuntaban a que saldría?

— Salieron muchas cosas sobre mí, noticias y comentarios de que iba a salir y que mi futuro estaba más fuera de la UD que aquí. Pero eso ya quedó atrás y se dio lo que quería, la oportunidad de seguir y de poder aportar a los compañeros.

— ¿Pero le afectaron esos rumores?

— Claro que afecta. Todo te llega la cabeza y piensas. Pero ahí se tiene que ver la fortaleza de cada uno. Yo, por suerte, soy una persona bastante fuerte, que hago autocrítica y, en ese momento, hasta me vino bien esa tensión añadida. Me la tomé como algo positivo porque era consciente de que si se hablaba de eso, sería por algo, de que lo mismo tendría que hacer las cosas mejor...

— ¿En algún momento se dirigieron a usted desde el club para sugerirle que podría causar baja?

— Hubo alguna que otra charla con los dirigentes, pero ya quedó atrás.

— Desde Majadahonda no hay quien le mueva del once titular...

— A partir de ahí cambió todo. A nivel personal todo ha ido a mejor, pero necesito que lleguen los triunfos, que ganemos. Eso sería lo ideal. El colectivo siempre debe estar por encima de lo individual. Lo tengo muy claro.

— ¿Qué le pasa a esta UD que es un equipo del montón?¿Hay alguna explicación que justifique tanta irregularidad desde que arrancó la temporada hasta ahora?

— Ojalá lo supiéramos para remediarlo de inmediato. La gente cree en el equipo y sabe que la UD debería estar más arriba. Eso está claro. Esa exigencia no se duda, no puedes decirle nada a los aficionados que están decepcionados porque pasan las oportunidades y no las aprovechamos. Pero, insisto, creemos en nuestro trabajo, sabemos que esto se puede reconducir para que todos puedan disfrutar de ese ascenso a Primera División con el que soñamos.

— ¿Se está a tiempo? Entrados ya en febrero, con diferencias importantes con los de arriba y un rendimiento desconcertante no suponen un panorama para creer en esta UD.

— Desde luego que estamos a tiempo para todo. Hay diferencias importantes, pero este vestuario puede con todo y lo va a demostrar seguro.

— ¿A Málaga a pecho descubierto entonces?

— Vamos a por todo. El margen de error se acabó. Ya no hay excusas de ningún tipo. Hay que salir a ganar en Málaga este domingo y luego, lo mismo a la siguiente jornada. Lo primero, lo inmediato, es lo que nos va a dar la confianza para afrontar lo que luego viene. En Málaga hay que salir enchufados desde el inicio y mantenermos a tope hasta el final. Todo lo que vienen ahora son finales.

— ¿Optimista?

— Siempre. Cada día que me levanto soy más positivo.