Eric Curbelo, en un encuentro en el Gran Canaria. / c7

La vuelta de Eric para cerrar la hemorragia

El satauteño recuperará su plaza en la retaguardia después de cumplir sanción y que la UD hiciera aguas en defensa contra el Zaragoza

Kevin Fontecha
KEVIN FONTECHA Las Palmas de Gran Canaria

Eric Curbelo se ha convertido en un protagonista inesperado esta temporada. El satauteño, que en verano tuvo pie y medio fuera del club al acabar contrato, y que renovó hasta junio de 2022, está a un nivel de juego espectacular. Se ha llevado halagos de todas partes, incluidos los piropos de un Pepe Mel al que convenció a base de entrega, esfuerzo y dedicación. Porque cuando llegó el técnico y el futbolista isleño actuaba como parche en el lateral, no era de su agrado. Pero Eric se empeñó en convencer a todos. Y pese a que la campaña pasada la UD fuera el segundo conjunto más goleado de la categoría de plata, se ganó continuar. Ahora, después de ganar la pelea por un puesto en la zaga, no se cansa de exhibir galones y poderío. Tanto es así, que su baja el pasado domingo ante el Zaragoza fue un agujero irreparable.

A principio de curso, las llegadas de Ferigra y Raúl Navas le dejaban como cuarto central, ya que Álex Suárez había tenido la temporada pasada toda la confianza del preparador amarillo. Una lesión de Navas le abrió la puerta del once inicial contra el Ibiza y de ahí no se movió Eric, que encadenó actuaciones brillantes ante rivales de tamaña entidad como el Almería. En los Juegos del Mediterráneo, Curbelo se merendó a un tal Sadiq, máximo goleador y buque insignia del líder. «Le ha ganado todos los duelos, se lo comió», se dijo en el túnel de vestuarios del templo almeriense. Luego, ya con Navas recuperado, Mel sentó a Ferigra en el derbi ante el Tenerife. El que no se movió del once fue el canterano, que hasta que vio la quinta cartulina amarilla, no se quedó sin competir.

Contra el Real Zaragoza se echó de menos a Curbelo. Mel se decantó por Álex Suárez, que estaba inédito hasta el momento. La fórmula no salió del todo bien, pues la Unión Deportiva cayó por primera vez en el Estadio de Gran Canaria y, además, encajó tres goles con mucha facilidad. Pecó el equipo insular con errores infantiles que evidenciaron la importancia de mantener siempre la concentración en defensa. 18 goles ha recibido el cuadro amarillo en lo que va de competición. Cierto es que siete de esos 18 tantos se dieron en solo dos encuentros (Mirandés, 4-2 y Zaragoza, 2-3). Sin esos deslices, Las Palmas, probablemente, se sentaría en la mesa del Almería como conjunto menos goleado de Segunda. No obstante, de los nueve primeros clasificados, la UD es actualmente al que más le metieron.

La titularidad de Álex Suárez, que sorprendió, ya que no había debutado hasta el momento en Liga, no salió como se esperaba

Es por ello que la vuelta de Eric Curbelo al equipo titular se antoja capital en un momento determinante para el devenir de la UD en la clasificación, tras una derrota dolorosa (porque los amarillos merecieron vencer) y a puertas de dos salidas a tierras peninsulares de manera consecutiva. La primera, la de este sábado a La Rosaleda (17.15 horas). La segunda, a Butarque para medir fuerzas ante un necesitado y mermado Leganés (domingo, 28 a las 13.00 horas). Mel sabe que la base para seguir creciendo es mantener la portería a cero, cosa que Las Palmas solo ha conseguido cuatro veces en 16 choques.