«Un día estás aquí y otro día te vas, pero quiero quedarme años»

17/05/2019

Tras debutar en el trascendental encuentro ante el Lugo y consagrarse en el derbi ante el Tenerife, el joven arquero valenciano promete trabajo y derrocha humildad para hacerse con una ficha profesional la temporada que viene. Le queda un año de contrato y dos más opcionales, pero el de Alzira quiere ser importante en la UD y solo piensa en amarillo. No deja de crecer y todos ya le ven como meta titular.

— ¿Cómo están siendo estas semanas siendo el portero titular de la UD Las Palmas?

— Las primeras semanas estuve bastante nervioso. Al final, subo del filial a la disciplina del primer equipo y es difícil. Aquí hay mucho nivel. Yo siempre he trabajado igual desde que llegué a la isla el año pasado y el míster consideró en su momento que me tenía que dar la oportunidad y aquí sigo.

— Las expectativas siempre fueron muy altas con usted. Desde el primer momento estuvo en la dinámica del primer equipo y este momento llega después de mucho esfuerzo.

— Por supuesto. Creo que me ha venido muy bien entrar en la disciplina del primer equipo desde que llegué a Gran Canaria. Yo salía de juvenil y empecé a entrenar aquí en el primer equipo y eso me ha llevado a mejorar bastante. He compartido vestuario con muy buenos porteros como son Raúl Lizoain, Leandro Chichizola, Raúl Fernández o Nauzet y esto me ha ayudado bastante a crecer como portero.

— La lesión de Raúl Fernández y las dudosas actuaciones de Nauzet Pérez le abrieron las puertas del once, pero Pepe Mel se atrevió a hacerle debutar.

— Este es el resultado de mucho tiempo de trabajo. No solo aquí, que realmente es cuando más se ve, sino también en el filial, nada más llegué, que era cuando estaba un poco más verde. Y todos los entrenadores de porteros que han estado por aquí me han ayudado bastante, desde Cicovic, como Yepes, Santi Lampón y Jorge, que me han hecho crecer mucho desde que llegué a la isla.

— Tan solo tiene 20 años y no se le ve nervioso bajo los palos. ¿Cuál es su receta para mantener la calma?

— Si te digo la verdad, sobre todo en el primer partido aquí, ante el Lugo, por la importancia de este partido, en el que nos jugábamos mucho y que, sin duda, iba a marcar el devenir de la temporada, sentí muchos nervios. Bastante más de lo normal, pero al final el equipo hizo un muy buen partido y yo pude hacer un par de actuaciones que me dieron mucha confianza. Después de empezar bien, todo suelo ir mejor. Cuando realizas un par de paradas vas cogiendo confianza para seguir creciendo.

— ¿Qué le dijo Mel antes de hacerle debutar contra el Lugo en el Gran Canaria? ¿Le transmitió confianza?

— Me dijo que hiciera lo que estaba haciendo con Las Palmas Atlético y que estuviera muy tranquilo, que era un partido más y que si estaba aquí era porque él confiaba en mí.

— Con el madrileño en el banquillo ya han debutado cuatro jugadores del filial, contándole a usted. Usted lleva dos años en Las Palmas Atlético, ¿a quién ve con posibilidades de subir en estos partidos que quedan para acabar la temporada?

— Realmente pienso que todos mis compañeros del filial están preparados para dar el salto. Si el entrenador del primer equipo lo necesita, sinceramente creo que darían un buen nivel. Pero es Mel el que finalmente decidirá, yo poco más puedo hacer. El otro día, Cristian Cedrés estaba fundido en el minuto 60 porque lo había dado todo. Lo mismo Eric Curbelo, que está siendo el mejor del equipo y subió hace tan solo unos meses. Se lo ha ganado. Jesús Fortes también jugó muy bien el otro día y la oportunidad no le cayó del cielo, fue merecida. Lo mismo Toni Robaina.

— Pensando en la próxima temporada, en la que usted podría ganarse la ficha profesional con la primera plantilla. ¿Le gustaría que fuera Mel el técnico de la Unión Deportiva?

— El equipo está encantado con el entrenador, no solo yo. Desde que llegó todo el equipo dio un paso al frente y estamos haciendo buenos partidos. Pero sí, a nivel personal, me gustaría que siguiera el año que viene.

— En el Heliodoro Rodríguez López ante el Tenerife se consagró, aunque se acabase perdiendo el partido, y su actuación le puso en el foco de muchos equipos. Le resta un año de contrato con Las Palmas. ¿Qué planes de futuro tiene pensados?

— La verdad es que, desde que llegué, a mí se me presentó una oportunidad increíble con la dinámica en el primer equipo. Luego, juegas en el filial en un Segunda División B que, quieras o no, para los chicos que subimos del juvenil es una categoría bastante exigente y que te obliga a seguir creciendo y mejorando cada día. Las oportunidades salen, mira a Jesús el otro día, y hay que entrenar fuerte para saber aprovecharlas cuando te llegan.

— ¿Se han iniciado ya los contactos para su renovación? Se habla de un contrato hasta 2024.

— Yo estoy muy tranquilo aquí. Tengo contrato un año más y otros dos opcionales del club. Estoy bastante cómodo en la isla. Entreno bien, como siempre, con muchísimo ilusión y a mí me encantaría seguir el año que viene aquí.

— Si Raúl Fernández, con varias novias en Primera División, decidiera marcharse, hay portero para rato entonces.

— Y si Raúl no se marcha también. Si el club piensa que debo tener ficha con el primer equipo, seguiré entrenando como hasta ahora para competir con el que esté aquí por el puesto. Yo lo tengo muy claro.

— Se le nota feliz en Gran Canaria y uno tiene que buscar siempre esa felicidad.

— Yo estoy bastante contento aquí. Muy cómodo. Llevo desde pequeñito jugando al fútbol. Empecé a los cinco años, en el Alzira, y mi sueño siempre fue llegar a un equipo como la Unión Deportiva. Siendo sincero, creo que ahora mismo estoy viviendo un sueño que se está haciendo realidad con el paso de los partidos. A veces extraño a mi familia, pero cuando me llamó el Barcelona a los 17 años sabía lo que iba a ser. El primer año, desde que estoy jugando al fútbol, fue el más duro. Pero luego te acostumbras y lo llevas un poco mejor.

— ¿La distancia con su familia y estar tan lejos de casa le han hecho madurar antes?

— Como te digo, sales desde los 17 de casa para buscarte la vida. Y el fútbol es esto, un día estás aquí y otro día te vas a otro equipo, pero yo estoy muy contento aquí y me gustaría estar muchos años aquí.

— ¿En qué le ayudó su paso por La Masía? ¿Qué fue lo que más aprendió jugando en las categorías inferiores del FC Barcelona?

— Yo venía del equipo de mi pueblo con diecisiete años y estuve un par de temporadas allí. Los primeros meses estaba muy verde. Joder, el salto de calidad fue muy grande (explica entre risas). Me fui del equipo de mi pueblo al FC Barcelona y eso se nota una pasada. Allí tuve muy buenos entrenadores de porteros que me ayudaron a poder seguir mi crecimiento y a mejorar bastante. Al final, todo ese trabajo sale luego a la luz. Y se encuentra el premio.

— ¿Cuáles son sus referentes a la hora de fijarse en algún portero para mejorar?

— Me encanta Ter Stegen, no te voy a engañar. Yo soy muy friki, desde pequeñito me gusta mucho ver vídeos de paradas, siempre lo he tenido muy inculcado. Ter Stegen... De Gea, en sus mejores tiempos... Casillas, que para mí ha sido siempre el mejor portero de la historia. Suelo ver vídeos de este, del otro y poder aprender un poquito de todos.

— Quien sabe si de aquí a unos años los jóvenes ven vídeos suyos como hace usted ahora.

— Para mí sería un sueño. Yo tengo mis referentes y bueno, algún día me gustaría ser profesional, y ser el referente de los niños. No estaría mal que los niños quisieran ser como yo (responde con cierta timidez). De momento llevo tres partidos y es muy pronto todavía para decir que soy profesional. La Segunda División es mucho más exigente que estos tres partidos. Habría que ver qué pasa durante una temporada entera. Ahora el equipo está haciendo buenos partidos y estamos muy bien. Y eso me ayuda a tener esa confianza necesaria. Estoy muy contento y el trato desde que llegué ha sido muy bueno. Si el primer equipo me dice que el año que viene tendré ficha profesional, seré el más feliz del mundo.