Uno de los peores días para las gradas del Gran Canaria

Fue un pésimo día para los incondicionales del equipo, que, sobreponiéndose al mal momento que vive la UD, decidieron dar un último voto de confianza a los jugadores.

Pero la decepción no pudo ser más grande por juego y resultado, lo que terminó derivando en murmullos, primero, y luego pañuelos blancos y bronca, con petición de dimisiones y abucheos dirigidos al palco, en el que, como viene pasando en las últimas semanas, no estuvo presente Miguel Ángel Ramírez. Poco más le queda a la afición que exhibir sus protestas tras una temporada nefasta cuyas consecuencias van a ser las más temidas: pérdida de categoría y regreso a Segunda División.

Palco vacío. El vicepresidente Nicolás Ortega encabezó el sector de autoridades. Los seguidores silbaron al equipo y pidieron responsabilidades.

La petición desde la Naciente: «Un año lleno de errores exige cambios y dimisiones». Desde la grada más entusiasta del Gran Canaria se lució esta pancarta de mensaje rotundo.