Móviles restringidos, aparcamiento para Primera y comidas en grupo

11/07/2019

No solo ha estrenado Ciudad Deportiva la UD Las Palmas, también hábitos de convivencia. El uso de los teléfonos en el interior de las dependencias está regulado por el cuerpo técnico, hay fijados desayunos y almuerzos obligatorios y existe un parquin subterráneo que únicamente se podrá utilizar si se asciende.

Que la vida en la UD ha dado un viraje, y para bien, con la recién estrenada Ciudad Deportiva de Barranco Seco salta a la vista y es motivo de felicitación en todo el universo del club. Jugadores, técnicos, dirigentes y aficionados ya pueden presumir de unas instalaciones privilegiadas que sitúan a la entidad en una dimensión desconocida. Pero la inversión de 22 millones de euros, de amortizaje seguro y que ya cotiza por el doble de su montante, también comporta una serie de hábitos, comportamientos y meritocracias con la que se pretende dar una cultura propia al día a día de la entidad. Campos y dependencias a la altura del siglo XXI, sí, pero con la necesidad de que el esfuerzo logístico sin precedentes también se haga respetar por todos con una serie de medidas que buscan, desde la exigencia, la potenciación de los recursos propios y la sublimación del modelo de cantera que se pretende. Una suerte de meritocracia interna con mecanismos de promoción para añadir motivaciones.

Así, la UD ha decidido implantar medidas destinadas a explotar los recursos logísticos inaugurados el pasado lunes tras varios años de proyectos, obras y deseos compartidos a propósito de esta superficie de primer nivel.

Para empezar, el edificio destinado al uso exclusivo del primer equipo no podrá ser accesible para los canteranos hasta que se lo ganen en el terreno de juego y sean llamados por el cuerpo técnico. De esta manera podrán valorar lo que significa disfrutar del resultado de un proyecto ya culminado. Será un aliciente añadido al de poder enfundarse la camiseta de la UD. Así lo pudieron comprobar ayer en la visita realizada y en la que Tonono, director de Formación y Captación, mostró la inmensidad y comodidad del edificio principal de Barranco Seco.

Pero el manual interno también afecta a los profesionales, que tienen restringido el uso del teléfono móvil en el interior de las instalaciones salvo autorización expresa del entrenador y deben desayunar y almorzar juntos en los días así previstos. De esta manera hay un control nutricional por parte de los servicios médicos, supervisando directamente la dieta de los jugadores.

Como anécdota, deberán seguir usando el aparcamiento exterior que hay junto al campo Manuel Betancor. Hay un parquin interior justo entre los terrenos de juego Ernesto Aparicio y David García, los que suelen utilizar en sus entrenamientos, pero estará cerrado hasta que el equipo no milite en Primera División. Será un premio añadido y que deben ganarse a base de rendimiento y resultados. De hecho, los jugadores ya lo saben y alguna broma ya se ha dado al respecto dentro del clima de camaradería y compañerismo reinante.

En el día a día de la Ciudad Deportiva trabajan casi una veintena de profesionales, al margen de los de la plantilla, en labores de mantenimiento, hostelería, vigilancia y jardinería. Además, el trasiego de operarios es constante por las obras que aún están en marcha en distintas, con especial actividad en el campo Manuel Betancor, el único de césped artificial, que todavía no puede ser utilizado al requerir de las últimas mejoras.