Momo, entre seis y ocho semanas de baja

11/10/2018

Se cumplen los peores pronósticos con el extremo, que por culpa de una torcedura en su rodilla izquierda podría perderse hasta ocho partidos de Liga. Sufre un esguince de grado II-III en el ligamento colateral interno

ETIQUETAS:

No está siendo el año de Momo. El grancanario, que protagonizó una pretemporada sobresaliente y había recibido los elogios de Manolo Jiménez, fue titular en el primer partido de competición regular ante el Reus con una notable actuación. Pero ahí dijo adiós. Tras este compromiso, una distensión en el aductor derecho hizo que se perdiera los tres encuentros siguientes (Albacete, Zaragoza y Nástic de Tarragona), y para cuando se hubo recuperado, la Unión Deportiva ya volaba.

Y ahora tiene que hacer frente a un percance más. Lo que parecía un contratiempo menor después de que el pasado miércoles se retirase con molestias por culpa de una torcedura en la rodilla derecha, las pruebas realizadas en el Perpetuo Socorro ayer revelaron una lesión más grave tal y como dio a conocer el parte médico emitido por la entidad insular. Un fuerte esguince lo mantendrá en el dique seco entre seis y ocho semanas.

Se perderá, por lo tanto, los choques frente Almería, Numancia, Mallorca, Deportivo, Elche y Granada seguro. Y Cádiz y Oviedo si el tiempo de baja se alarga hasta los dos meses. Difícilmente pueda volver a estar las órdenes de Manolo Jiménez antes de diciembre.

Si su primer problema físico llegó en el peor momento para el 11, cuando había convencido al técnico y parecía que podía ser importante en el equipo, el de ahora también complica mucho sus planes. Y es que ante el Almería, La UD Las Palmas ya contaba con las bajas de Mir y Sacko, que se marchan con sus respectivas selecciones. Dos extremos menos que dejaban el camino libre a que Momo entrase por tercera vez en una convocatoria esta temporada.

Hasta ahora, el atacante solo ha tenido minutos en la primera jornada y en la Copa del Rey frente al Rayo Majadahonda. Y este escaso protagonismo, en parte por culpa de las malditas lesiones, pueden complicar su futuro de amarillo. El isleño renovó este verano por una temporada más, por lo que su contrato expira a final de la presente campaña. Y el futbolista, a sus 36 años, le será complicado lograr otra renovación con un protagonismo tan residual.

El extremo grancanario tendrá como único acompañante en la enfermería al argentino Gaby Peñalba, cuya recuperación no cuenta con plazos estipulados.