Branko Milovanovic posa en el hotel de concentración del equipo. / I.S.A.

Milovanovic y la venta de Araujo: «Él quería irse y tenía un acuerdo desde hacía un mes con el AEK»

El ejecutivo pone en valor la operación: «¿Qué jugador de Segunda, 29 años y en su última campaña de contrato se vende por 1,5 millones?»

IGNACIO S. ACEDO Marbella

Responsable del scouting de la UD en Europa del Este y llave maestra en las últimas grandes transferencias realizadas por el club, Branko Milovanovic no para en Marbella de atender el móvil o consultar con Miguel Ángel Ramírez, Juanito y Luis Helguera las líneas maestras del proyecto que viene, ya con cimientos visibles pero pendiente de los últimos retoques. «Vendrán tres más: un central, un mediocentro defensivo y un delantero. Todos están ya ultimados, pero pertenecen a otros equipos y hasta que no rescindan no podemos decir nada. Hay que esperar», asegura el ejecutivo balcánico. Milovanovic, muy poco dado a realizar manifestaciones públicas («hace poco publicaron en Grecia palabras que ponían en mi boca cuando la realidad es que no había hablado con nadie de la prensa ni lo he hecho en muchísimo tiempo, no es algo que me guste demasiado»), decide hacer una excepción puntual con CANARIAS7 para, entre otras cuestiones, arrojar luz y verdad al reciente traspaso de Araujo al AEK de Atenas.

Su intención es la de poner en valor lo logrado por el club en un mercado en rescisión y lo hace con una pregunta de difícil respuesta: «¿Qué jugador de Segunda, con 29 años y que afronta la última campaña de contrato, ha sido vendido por 1,5 millones de euros?», cuestiona con los parámetros que llevaron al argentino de vuelta al campeonato heleno.

« La realidad es que Araujo tenía y tiene una historia de amor muy fuerte con el AEK. Lo digo porque he estado allí, ya lo llevé otras veces y conozco perfectamente qué siente. Desde hacía más de un mes había acordado su contrato pero seguía en la UD. Él quería irse. Lo deseaba. Pero Miguel Ángel Ramírez dificultaba que pudiese ser vendido. El presidente quería que siguiera por el aprecio personal y profesional que le tiene, pero le hice ver, junto al resto de miembros de la dirección deportiva, que era lo ideal. No podía seguir un jugador que tenía la mente en otra parte y el dinero que nos ofrecían era irrechazable», argumenta.

Milovanovic, en nómina desde 2016 más una etapa anterior que concluyó en 2014, se personó en Atenas a mitad de mes «para cumplir con el encargo del presidente» de acelerar una operación a todas luces ventajosa: «Cuando Sergio llega a Atenas dice que está en su casa, que es feliz de regresar. Si él considera al AEK su casa y antes decía que la UD es su casa... Que cada cual tome sus conclusiones».

«Desde la UD nos alegramos de que superara el reconocimiento médico e inicie una nueva etapa en el AEK. Le deseamos lo mejor. Pero si está allí es porque él hizo todo para que así fuera y a las pruebas me remito», subraya.

Jonathan Viera al Beijing Guoan, las salidas ventajosas de Mateo García, Livaja, Elder Lopes, Mauricio Lemos, Pekhart o Srnic, también con incidencia en el traspaso de Pedri al Barcelona («aunque hay muchos que se quieren apuntar el tanto, fue una jugada maestra del presidente, capaz de vender a un club como el Barça a un juvenil que quedaba libre, que no había disputado ni un minuto con el primer equipo y sacando un buen dinero»), considera que «habrá una plantilla de garantías para luchar por el ascenso» y asegura estar «muy contento e ilusionado» por lo que le transmite la UD en esta pretemporada, al tiempo que previene de algunos canteranos «con capacidad de llegar a lo más alto».

«Nunca me gusta dar nombres. Siempre trato de hablar en clave colectiva. Pero Álex García y Alberto Moleiro deben tener las maletas preparadas porque, en cualquier momento, nos puede llegar una oferta por uno u otro. Pepe Mel nos ha dicho que va contar con ellos. Con las condiciones que tienen, nos los pueden quitar. Es la ley del fútbol y debemos estar preparados por lo que pueda pasar. Ya sabemos que aquí todo va muy rápido».

Por último, desveló que la dinámica de trabajo en la cúpula directiva no reúne complejidades: «Todos trabajamos para el presidente, que es quien nos conoce bien y mira por los intereses de la UD. Cada profesional cumple con una misión para, luego, que todo sea para favorecer al club por encima de lo que sea. Siempre miramos por todo lo que nos permita crecer y situar a la entidad en la posición más ventajosa a nivel deportivo y económico. Y siempre con el reto de poder estar en Primera División, que es donde merece competir la UD».