Fútbol: Segunda División

Meritocracia y oportunidades a estrenar con el nuevo entrenador

06/03/2019

La llegada de Pepe Mel a la UD puede darle vida a futbolistas que, hasta hace unos días, no contaban para nada en la dinámica del equipo.

En otras palabras, que de haber continuado Paco Herrera ya sabrían a estas alturas de la semana que no viajarían a Galicia con la expedición para medirse el próximo domingo al Deportivo en Riazor. Casos como los del capitán David García, camino de los tres meses ya sin jugar, o del delantero Pekhart, que ya ha cumplido dos inédito, son ilustrativos en este apartado. Por no hablar del tinerfeño Maikel Mesa, cuyas apariciones se redujeron a testimoniales en los últimos tiempos, o Aythami Artiles, aún sin estrenarse tras regresar en enero del Córdoba. También aguarda turno el serbio Srnic, que llegó con cartel desde el Estrella Roja en el mercado invernal y está pasando desapercibido.

Mel quiere que todos los integrantes del vestuario se enchufen y va a instaurar la meritocracia a la hora de construir sus planes. Todos parten de cero con el técnico madrileño, libre de ataduras y servidumbres para armar la UD que desea modelar en adelante.

Futbolistas hasta ahora con rol residual recobran vigor y parten de cero con la idea de volver a aparecer

Con información abundante y exhaustiva sobre el estado físico de la plantilla, Mel implantará sus matices. No habrá revolución porque ni la temporada ni la situación invitan a experimentos, pero sí quiere ver un bloque reconocible y que se ajuste a sus parámetros característicos: orden, simetría, solidaridad y determinación. El entrenador detecta suficiente calidad individual como para marcar diferencias, aunque ese factor debe ir acompañado de un trabajo sincronizado en vertiente táctica y física. Y no va a dudar en dar carrete a quien considere si algunos de responden. Ahí entra en escena la amplitud de una plantilla que así lo permite y que le brinda recambios de renombre y garantía en cada una de las demaracaciones.

Sin tiempo por el calendario en curso, y con la exigencia de resultados inmediatos, Mel exprime los días previos a la visita a Riazor con la idea de ir introduciendo su sello. Y, en este sentido, va a examinar a todas las piezas de las que dispone. Se reabre, por tanto, una competencia un tanto depreciada en las semanas más recientes y en la que entran con fuerza actores que fueron secundarios y con hambre de minutos.