Mercado frenético en la UD

02/09/2019

El club afronta el último día de la ventana estival de altas y bajas con numerosos frentes abiertos, lo que aventura una jornada de actividad incesante. «Puede pasar de todo», aseguran desde el alto mando sin cifrar el número de operaciones que definirán la plantilla. La presentación de Viera, acto estelar de la agenda

La UD vive hoy el último día del mercado de fichajes en plena ebullición, con varias operaciones pendientes y, programada en la agenda, la presentación de Jonathan Viera, que llega cedido hasta enero desde el Beijing Guoan. Ver de nuevo con la camiseta amarilla a Viera, cuya puesta de largo será a las 12.00 horas en las instalaciones de Domingo Alonso en Siete Palmas, no puede ser mejor punto de partida para lo que espera luego, con actividad frenética en los despachos y los móviles en combustión. «Puede pasar de todo», aseguran desde el alto mando de la entidad. Nada pilla de sorpresa, dicho sea de paso, porque ya Miguel Ángel Ramírez advirtió el pasado 18 de junio que el verano iba a ser «muy largo». Y, en efecto, han pasado los meses y, salvando movimientos muy concretos, gran parte del tráfico se va a centrar en la jornada que clausura el mercado estival de pases. Lo cierto es que la dirección deportiva encabezada por Rocco Maiorino ha dejado mucha tarea para estas horas decisiva, como en muchas otras entidades, dicho sea de paso.

La prioridad está en aligerar el vestuario y alcanzar el equilibrio en la masa salarial que ha paralizado gran parte de las gestiones. Antes de entrar, hay que dejar salir. Con esa premisa se va a manejar Maiorino, siempre bajo la supervisión de Miguel Ángel Ramírez, con el fin de terminar de configurar la plantilla a las órdenes de Pepe Mel. Mel ya ha dejado claras sus pretensiones y necesidades, más con el riesgo de que se puedan producir bajas con las que no contaba, amén de Timor. Pedri y Ruiz de Galarreta están en el escaparate, hay lesiones que se están alargando más de la cuenta o de duración estimable (Benito, Maikel Mesa, Araujo, Raúl Fernández) y demarcaciones que urge apuntalar, léase portería o la posición de seis, sin estar cerrados a ofrecimientos en última instancia que se puedan considerar interesantes.

Eso sí, con Drolé, Narváez y Viera (que hoy se hará oficial) como refuerzos ofensivos, así como la continuidad de Mauricio Lemos, de importancia capital para Mel, «no se harán locuras» ni se pondrá en peligro la estabilidad financiera de la entidad. Con lo que hay en nómina basta para los objetivos propuestos (permanencia holgada y, luego, a soñar si hay margen) y si ha de llegar alguien, debe ser para mejorar.