Ale García pasa de ilusión a olvidado: 162 minutos en lo que va de campaña

Internacional sub-19 antes de debutar con la UD y anotando goles, en el club intuían que explotaría como lo ha hecho Moleiro, pero...

IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

Durante la pretemporada en Marbella fue comparado al nivel de Moleiro por juventud y proyección y se intuía, por las referencias que llegaban del club y el trato que le dispensaba Pepe Mel, que Ale García iba a ser una de las revelaciones en la UD. «En cualquier momento nos llega una buena oferta por él, como también por Moleiro... Y se los van a llevar», aventuraba Branko Milovanovic, jefe de scouting internacional de la UD, en la concentración veraniega tras verle en acción en entrenamientos y amistosos.

Su fama tuvo eco nacional porque, sin haber debutado en categoría profesional, fue convocado por la selección sub-19, un salto equiparable al que había dado antes, pasando del juvenil de División de Honor al primer equipo sin pisar el equipo C, de Tercera División, o el filial, en la extinta Segunda B. Y hasta tuvo el oportunismo de hacer goles en sus primeras apariciones con el combinado nacional dirigido por Santi Denia, ambos a México en dos amistosos. Transcurrían los primeros días de septiembre y, poco después, se estrenó con el primer equipo frente al Ibiza y en la quinta jornada.

Unas semanas meteóricas y en las que superó, con aparente rapidez y normalidad, la covid-19 a juzgar por su crecimiento fulgurante. Pero lo que prometían ser pasos para su consolidación hoy quedan como episodios anecdóticos porque, camino ya de febrero, su participación, sin que haya mediado lesión alguna, no pasa de residual: 162 minutos repartidos en 6 encuentros, cuatro de Liga y los dos de Copa del Rey, y un gol, el anotado al Vélez en la primera eliminatoria del torneo del ko, única ocasión, además, en la que ha sido titular.

A diferencia de un Moleiro disparado, Ale García parece haber perdido el tren dado su rol. Porque una lectura de sus apariciones hasta la fecha delata que no figura entre las opciones predilectas de Mel. Así, su bagaje se resume en 10 minutos ante el Ibiza, 7 frente al Almería e idéntico crono (17') contra Lugo y Oviedo, tiempo al que hay que añadir lo acumulado en Copa (85' en Vélez y 26' en Valladolid). Resulta curioso que, exceptuando su debut, siempre ha intervenido lejos del Gran Canaria, por lo que, a ojos de su afición, lo único que ha quedado es el tramo final de su primer compromiso oficial.

Estos números le sitúan como uno de los futbolistas menos utilizados de la plantilla (en Liga solo supera a Unai Veiga, Pol Salvador y el portero Álvaro Valles, que está inédito) y no parece que la situación vaya a variar dada la tendencia.

Desde 2017 en filiales, tras ser captado desde el Estrella para el cadete, y previa formación en el Vecinklubf, Ale García cumplirá 19 años en marzo y sigue teniendo crédito y cartel en la planificación de presente y futuro y en la entidad consideran «normal» que esté viviendo un primer curso como profesional sin la cuota de protagonismo que se le presuponía. Consideran que el aprendizaje que está adquiriendo «le hará mejor» para su porvenir.

De momento, se encuentra en una encrucijada de difícil salida y que le aboca a varios meses más de anemia competitiva. Salvo que se produzca un cambio de planes repentino en Mel al que, por otra parte, y con 58 para 59 años, no le van demasiado los enigmas y siempre se ha mostrado fiel a su libreto y costumbres. De hecho, pidió refuerzos para el frente ofensivo en diciembre porque no le terminaba de llenar el ojo lo que tenía. Y llegó Hernani. Otro indicativo más de que Ale García está de más.