Una Copa para meritorios y con aviso

La UD visitará mañana al Vélez con un once experimental pero sin olvidar sus recientes eliminaciones ante rivales de inferior categoría

IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

La Copa aparece para la UD como un bálsamo en su deseo de sanación, luego de tres derrotas consecutivas en Liga que han vuelto a situar al equipo en la diana. Cierto es que mañana, ante el Vélez y en Málaga, hay muy poco que ganar, pues se entiende que la obligación es pasar la ronda, y muchísimo que perder, una eliminación a manos de un rival de inferior categoría en estos momentos sería un golpe acaso fatal en la estabilidad del proyecto. Pero el calendario es el que es y Pepe Mel encara el cruce sin variar su hoja de ruta. Considera innegociable oxigenar a los jugadores con más carga de minutos y en la expedición a Andalucía no figurarán algunas de sus piezas más importantes. Raúl Fernández, Viera, Moleiro, Curbelo, Jesé, Navas, Lemos o, incluso, Loiodice, descansado tras cumplir sanción, son serios candidatos a quedarse en casa para seguir un plan de trabajo específico y que puedan llegar al choque ante el Sporting del domingo sin rémora física.

Y, en su plan para el partido copero, contempla dar minutos a los menos utilizados, incluyendo relevo en la portería. Así, se espera protagonismo de Álvaro Valles, Ale Díez, Coco, Álex Suárez, Maikel Mesa, Ferigra, Unai Veiga, Ale García, Sadiku, Clau, Pinchi o Rafa Mujica, con presencia, además, de algunos integrantes del filial.

El entrenador considera capacitada a la versión B de la UD para cumplir con la misión frente al Vélez y ni siquiera la goleada en Leganés, que acrecienta la necesidad, le hará cambiar de opinión. Porque sin perder el foco del torneo del ko, lo que da de comer es la Liga y en este frente sí aguarda una final el fin de semana y en la que no se puede fallar, razón de más para preservar de cualquier riesgo al núcleo duro. En el vestuario ya se sabe que así será, a falta de confirmación oficial y que no se materializará hasta que se conozca la lista de convocados.

Eso sí, todos van sobre aviso porque la historia reciente ya pone en alerta a los que están llamados a no fallar. La UD lleva cayendo ante conjuntos que militan en categorías más bajas dos campañas consecutivas y siendo Mel el entrenador: Badajoz (2019-20) y Navalcarnero (2020-21). Estas eliminaciones fueron encajadas de la mejor manera en sus respectivos momentos pero ahora es imperativo ahorrarse más disgustos a riesgo de que la crisis actual adquiera ya dimensiones peligrosas.

Ni el campo de césped artificial ni la hora poco habitual (15.00) van a suponer merma alguna en la exigencia del técnico a sus hombres.

Un mes sin ganar es suficiente argumento como para salir con la decisión y concentración necesarias para recuperar la autoridad perdida y, de paso, avanzar en una competición que ofrece más botín económico, con la posibilidad de una buena taquilla con algún contrincante de Primera, que deportivo, al entenderse casi infranqueable el llegar más allá de los octavos o, en el mejor de los casos, cuartos de final. La tradición así lo indica.