Araujo aguarda novedades respecto a su pase al AEK de Atenas, que debe concretarse en breve. / UD LAS PALMAS

Compás de espera por Araujo: ayer no se entrenó y solo falta un documento para cerrar su venta

En la UD dicen que «un problema en el cuello» le impidió saltar al césped al tiempo que su pase al AEK quedó anoche pendiente de un último fleco

I. S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

Sergio Araujo sigue siendo jugador de la UD. Al menos hasta hoy. Noticia considerando que en los últimos días se ha avanzado de manera sustancial su venta al AEK de Atenas con la intermediación de Branko Milovanovic, desplazado a Grecia para cerrar el trato. Las previsiones apuntaban a que ayer iba a ser el día indicado para dar oficialidad a su transferencia, que rondará el millón y medio de euros y con desvío de un porcentaje del 20% a las arcas del Boca Júniors, que se aseguró este pellizco cuando vendió al ariete a Las Palmas. Lo esencial ya está pactado y el propio Araujo ya asume que, pese a sus ganas de quedarse, su destino está en un campeonato heleno que conoce a la perfección tras sus escalas anteriores.

Ahora bien, al cierre de esta edición en las oficinas de la UD se seguía esperando por un último documento imprescindible para finiquitar la operación. Fuentes de la entidad confirmaron que «no se espera ningún problema y tampoco hay prisa» en culminar este fleco que resta. Se trata, añadieron, de «un trámite burocrático», lo que, insistieron, no compromete el desenlace ya previsto.

LAS CLAVES

  • Todo a punto .. O casi. hay trato UD-AEK y todo está cerrado con el jugador tras las últimas negociaciones.

  • Documentación por llegar Un último documento terminará de dar por culminada la transferencia del Chino.

  • El jugador, paciente No le queda otra. Sabe que le quieren vender y que el pacto ya ha cogido forma.

  • La UD aguarda Se confía en que todo salga como se espera. Con el ariete transferido y un millón de euros en la cuenta.

Lo cierto es que el destino del Chino ha experimentado un viraje radical en la última semana. El pasado miércoles le dijo al presidente, Miguel Ángel Ramírez, que no quería irse y que, para falicilitar su continuidad, estaba dispuesto a bajarse el sueldo, un órdago que en la entidad se valoró y vio con buenos ojos. Sin embargo, el encaje financiero de su estancia tiene difícil solución, con contrato hasta 2023 y una ficha de un millón neto ya con 29 años cumplidos. Y con Peñaranda en camino, una apuesta en la que hay depositadas muchas esperanzas, se decidió agotar la opción de traspasarlo al AEK enviando a Milovanovic a Atenas. El ejecutivo balcánico fue capaz de limar diferenciashasta el punto de manifestarse públicamente y dar por zanjado el asunto, felicitando a las partes implicacadas por un negocio en el que el beneficio era compartido. El AEK repatriaba a uno de sus jugadores más queridos, la UD ingresaba y se ahorraba una enorme cantidad de dinero y Araujo, ya en fase de mirar por un futuro más limitado a su edad, firmaba un contrato por cuatro temporadas y con cantidades que respetaban su caché.

Ahora, y a falta de esa firma que dé carpetazo a todo, se abre un compás de espera que nadie espera que se alargue más de lo deseado, en tanto en cuanto se considera que no beneficia en ningún sentido, con Las Palmas haciendo ya cuentas con los dineros del AEK y el propio Araujo sabiendo que aquí le dan por amortizado.

Por lo pronto, ayer no se ejercitó con sus compañeros. Permaneció en las dependencias internas de la Ciudad Deportiva, según la versión oficial, tratándose de «un problema en el cuello». Su no presencia en el césped hizo saltar las especulaciones, si bien nada tuvo que ver con esa despedida que ya parece inevitable. Y mientras termina de arreglarse su pase, y como quiera que sigue perteneciendo a la UD y cobra de la entidad, hoy, de no haber novedad, trabajará a las órdenes de Mel, a partir de las 10.30 en Barranco Seco según el programa previsto en el plan de trabajo. O lo que es lo mismo, si remiten las dolencias será uno más en el grupo, ya adentrada una semana en la que se le espera por Atenas.

El jugador está siendo arropado por sus compañeros y técnicos en estos momentos de tránsito y con la sensación de que su tiempo en la UD terminó. Una llamada acabará acelerando todo. Y mientras llega, a contener la respiración.