Su celebración del gol al Zaragoza en junio 2015, que valía un ascenso a Primera, y el beso al escudo ante un Gran Canaria lleno ya son iconos de la historia contemporánea de la UD. Araujo se ganó un lugar entre los elegidos por ser artífice y héroe de un logro que trajo el éxtasis. / JUAN CARLOS ALONSO

El Chino se va pero ya para no volver

La UD pretende anunciar este lunes su venta al AEK tras culminar las negociaciones, lo que implicará el adiós definitivo del héroe del ascenso a Primera de 2015

IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

Araujo se entrenará hoy a las órdenes de Pepe Mel, aunque es probable que aproveche su visita a Barranco Seco más para despedirse y recoger sus enseres que para centrarse en la sesión preparatoria. Si las previsiones de la UD no sufren alteraciones, en las próximas horas se dará oficialidad a su venta al AEK, luego de que Branko Milovanovic, en Atenas desde el jueves como emisario del club, haya logrado un acuerdo para la transferencia del argentino.

El montante rondará los dos millones de euros (Boca Juniors se lleva un 20% de la operación), una inyección económica fundamental para la salud financiera de la entidad, que también se ahorrará su ficha hasta 2023 y que es de casi dos millones brutos por cada curso. Así, entre lo que se ingresa y lo que se deja de pagar por el Chino, se cuadran cuentas aunque sea a costa de perder a un jugador fundamental en los planes de Mel, que ejercía de franquicia en el nuevo proyecto y dispuesto a seguir aunque hubiese sido perdiendo dinero. Semanas atrás, incluso, aseguraba que ni se planteaba un cambio de aires por la revancha que tenía pendiente de regresar a Primera con Las Palmas . El ídolo del último ascenso a la máxima categoría en 2015 pone fin, así, a su historia con la UD. Porque, ahora sí, se va para no volver. A diferencia de salidas anteriores, en las que se fue con billete de regreso en condición de cedido, la que se ha gestionado ahora no contempla retorno. Con el AEK firmará un contrato hasta 2025 y que, a sus 29 años y de finalizarlo, que será con el que culmine su carrera.

Atrás queda una etapa irrepetible en Las Palmas que arrancó en 2014 y le permitió tener fama y prestigio en España tras no cuajar anteriormente en el filial del Barcelona. Fue en el Gran Canaria donde se hizo ídolo y tiró la puerta abajo. En su campaña de estreno firmó 25 goles, el último para la historia y que, ante el Zaragoza, en el partido decisivo para el ascenso a Primera, sirvió para remontar la eliminatoria y aupar a la UD a la máxima categoría tres doce años de ausencia.

El nombre de Araujo ya quedó asociado a la felicidad de la gente, si bien su trayectoria posterior, con algunos picos destacados, no volvió a tener tal nivel de rotundidad. Hasta el punto de que comenzó una ronda de cesiones al AEK, con tres préstamos encadenados (enero y agosto de 2017 y enero de 2020) que, junto a lesiones y algún episodio extradeportivo poco, le impidieron mayor vuelo. En su última aparición alcanzó los 150 encuentros oficiales. Y ahí se para el contador.