«La UD estará atenta al mercado hasta el último minuto, no podemos bajar la guardia»

En cuenta atrás para el inicio de la Liga, y con los deberes más que avanzados en materia de fichajes, el arquitecto del proyecto no se conforma

IGNACIO S. ACEDO Marbella

Luis Helguera (Ferrol, 1976) está en puertas de su primera gran reválida como director deportivo de la UD. Regresó con rango en marzo de 2020 y en el curso pasado el condicionante de la pandemia fue absoluto en su labor. Ahora, ya no.

-¿Tan contento como Pepe Mel por la pretemporada que se está desarrollando hasta el momento?

-Después de tantos años en el fútbol, uno entiende que la pretemporada es eso, pretemporada. No hay puntos en juego. Se está engranando bien el equipo, esta semana de convivencia juntos es muy importante porque se crean unas sinergias en el grupo y da tiempo a compartir, que hoy en día entre el coronavirus y las nuevas tecnologías se ha complicado mucho. El trabajo ha sido bueno, hay intensidad, la gente es joven, ha tolerado muy bien las cargas y tienen hambre. Contentos pero sabiendo que esto es el inicio, con los pies en el suelo.

-Después de la imposibilidad que hubo el año pasado, tocaba volver a armar una preparación estival de garantías...

-Todos entendíamos en el club que era muy importante organizar una buena pretemporada, hacer grupo y, además, competir contra los mejores equipos posibles. Los chicos lo han hecho bien. Entiendo que los resultados que hemos conseguido pueden llevar a cierta euforia, pero tampoco sabes qué entrenamientos hacen los otros equipos y cómo llegan al partido. Nosotros privilegiamos la humildad y controlar nuestro trabajo. Estamos creciendo, que es lo importante. La competición es otra historia.

-Se le gana a Espanyol, Wolverhampton y Cádiz y con el Sevilla, superioridad manifiesta. ¿Se puede pedir más?

-Es normal que la gente se ilusione y no hay que quitarle eso. Lo que hay detrás de todo eso es trabajo. Hay que seguir creyendo en lo que se está haciendo, creer en lo que dice el entrenador y acoplar las piezas. Todo eso hay que hacerlo. Pero la realidad es que estamos en julio.

-¿Se verá a esta UD frente al Valladolid? ¿Así lo espera?

-En el fútbol dos días lo cambian todo. Debemos seguir en este camino. Tenemos tres partidos más en Gran Canaria en los que creo que el entrenador va a poder dar mayor continuidad de minutos a los jugadores y eso llevará más carga de trabajo. La idea es llegar bien al Valladolid y todo va enfocado a eso. Lo más positivo es que el trabajo se está viendo que es el adecuado. Eso genera confianza, también importante.

-Ferigra, Pinchi, Raúl Navas, Unai Veiga y Peñaranda parece que llevan aquí toda la vida. Que los nuevos sean uno más tampoco es asunto menor...

-La adaptación y que los jugadores rindan desde el inicio es fundamental, pero la culpa de todo es la absorción que hace el grupo con los que llegan. Creo que hay un vestuario fantástico, que se entrena muy bien, es muy sano a nivel personal, lo que facilita que el que llega nuevo se acople casi de manera inmediata. Hay que darles más tiempo, claro está, pero de momento va todo a pedir boca. Vamos a necesitar que los nuevos estén a tope a todos los niveles cuando arranque la Liga, al igual que vamos a necesitar que los estaban el año pasado y tenían cierta inexperiencia den un paso hacia adelante. Todo eso sumado a los chicos de la cantera creo que va a dar los frutos que queremos.

-No son fichajes técnicamente, pero sí resultan altas de relevancia: Raúl Fernández y Enzo Loiodice están de vuelta...

-Son dos chicos muy profesionales a los que les gusta su trabajo y se comportan siempre fantásticamente. Han sufrido mucho. Raúl más porque ha estado más tiempo fuera. Por fortuna están ya y van a tener un espacio importante. Estoy muy contento por ellos. Uno que ha estado ahí en el campo entiende perfectamente la felicidad que sienten porque como en el campo no se está en ningún sitio.

-¿Ya hay un plan definido con los canteranos que han estado con los mayores?

-La gente joven debe jugar. Estamos muy contentos por todos, sin excepción. Trabajan muy bien y en la concentración han asumido un comportamiento plenamente profesional. Son ordenados, tranquilos y se nota el trabajo que llevan acumulado en nuestra cantera. Me acuerdo también de Simón, Yeray o Joel, que se quedaron sin venir a Marbella aunque lo hicieron bien. Nosotros siempre le decimos lo mismo: las puertas están abiertas y depende de ellos todo lo que pueda suceder.

-¿Prevé mucho ajetreo en el tramo final del mercado dejando para diciembre el regreso de Jonathan Viera? Se habla de un mediocentro y otro defensa, además de la llegada de Sadiku para el ataque...

-Llevamos bastantes meses haciendo cosas. Varias renovaciones y las altas. Y algunas salidas. Todo cuenta en el número de operaciones que acumulamos. Este mercado es un poco diferente a los demás. Hasta el último minuto la UD va a estar atenta al mercado porque puede pasar cualquier cosa. Evidentemente, vamos a hacer ahora un par de movimientos para tratar de cerrar lo que necesitamos, pero no nos vamos a salir del mercado. Tal y como están las cosas, con la incidencia de la pandemia, además de las obligaciones impuestas por la LaLiga con la masa salarial, pueden surgir oportunidades y tenemos que estar ahí. Sin ansia de tener que firmar ni tener que agarrarte a lo que sea, pero no podemos bajar la guardia.

-¿Le han llegado en los últimos días ofertas por algún jugador?

-Diferencio entre ofertas e interés. Cuando hay una oferta, tienes números. Interés ha habido por bastantes jugadores, ofertas solo por Araujo y Álex Domínguez, que ya salieron. Tenemos jugadores que han despertado la atención de otros clubes y tenemos constancia, pero hasta ahí.

-¿Qué siente cuando los jugadores que llegan dicen haberse sentido seducidos por la entidad por encima del dinero?

-El proyecto ha dado un cambio en los últimos años, intentamos mezclar juventud con gente más hecha, con más veteranía. Eso genera ilusión y hambre. Cuando hablas con los jugadores, valoran la UD como un sitio perfecto para crecer, y eso nos da ventaja con respecto a otros equipos que tienen otros planteamientos. Hacemos valer nuestra seriedad, nuestra estructura, el poseer unas instalaciones de Primera División. Estamos en boca de mucha gente y eso nos hace ser muy atractivos para todos y nos ha permitido hacer operaciones que, en otras circunstancias, más allá del dinero, no hubiesen estado a nuestro alcance.

-¿Está construyendo una UD de ascenso?

-El nivel del equipo lo van a dar los partidos. No tiene mucho sentido querer establecer un posicionamiento ahora de cómo podemos estar porque el campo es lo que decide. Tenemos que prepararnos bien. No creo en los domingos. Creo que en el día a día para llegar bien al domingo. Se ha dicho que la exigencia va a subir y es lo que tenemos que afrontar desde el primer momento y en cadena.

-Asume, por tanto, que se la juega...

-A todos se nos va a pedir más. La exigencia la plantea el club y hay que aceptarla. Ir al máximo no significa que vayamos a ser campeones. Es más una actitud, un modo de afrontar cada entrenamiento, cada partido, cada reto. Y esto es una pirámide, cualquier detalle cuenta. Utilleros, fisios, cuerpo médico, empleados del club, dirigentes, técnicos, jugadores... Aquí cada uno debe estar al máximo de sus capacidades y responsabilidades. Me la juego yo y nos la jugamos todos.

-¿Qué mensaje dirige a una afición que aún no sabe si podrá apoyar a la UD en el estadio o le tocará seguir haciéndolo desde la distancia?

-Les digo que tienen un equipo con orgullo y ganas y puede ser un año bonito. Todo dependerá de los detalles. Si somos los mejores en los detalles, estaremos muy cerca de lo que queremos.