De izquierda a derecha: Araujo, Viera y Jesé. / C7

El tridente con el que sueña la UD

Juntar a Jesé, Viera y Araujo para el curso que viene daría el salto de calidad necesario para ilusionar y luchar por el ascenso a Primera

ÓSCAR HERNÁNDEZ ROMANO Las Palmas de Gran Canaria.

¿Se imaginan a Jonathan Viera, Jesé Rodríguez y Sergio Araujo jugando juntos en la UD Las Palmas? Pues podría suceder en cuestión de meses. Desde la dirección técnica se trabaja a destajo para que el tridente con el que sueña el representativo pueda ser una realidad para el próximo curso.

El reto, aunque complicado por la calidad de los implicados, es posible si prosperan las negociaciones lideradas por Luis Helguera, director deportivo de los isleños al que le aguarda duras negociaciones en tiempo de pandemia para confeccionar una UD que vuelva a ilusionar a una afición que, si el covid lo permite, volverá a las gradas del Gran Canaria para arropar a los suyos.

Una afición sufridora pero siempre fiel con lo suyos aunque necesitada de cariño para volver a creer en el ascenso a Primera, donde por historia e infraestructura se merece estar una UD dispuesta el curso que viene a devolver la ilusión a base de jugadores de calidad que lideren, esta vez sí, una apuesta seria por el ascenso de categoría.

El argentino tiene contrato; al ex del Madrid se le está convenciendo para que siga; y el medipunta se incorporaría en diciembre

A Sergio Araujo no tiene que convencerle de nada. Con contrato en vigor, el argentino volverá a ser la referencia goleadora de Pepe Mel. Pero no una cualquiera, teniendo en cuenta su calidad, ya más que demostrada, y los galones de capitán que lo llevan a abanderar unos colores que ya siente como propios.

El Chino, que se perdió muchas jornadas por lesión, terminó anotando 11 goles el curso pasado, números que aunque lejos de aquellos 25 que enchufó en el último ascenso amarillo, no esconden la implicación de un goleador consagrado y temido en la división de plata del fútbol español.

Retener a Jesé, por su parte, es una cuestión de números. En la UD, aunque se incorporó tarde este curso, se ha vuelto a sentir futbolista y el grancanario, que llegó en febrero al equipo, cumplió una segunda etapa de amarillo discreta, pero la calidad no se le discute y su caché sigue siendo alto, con muchos equipos tocando de nuevo a su puerta.

Miguel Ángel Ramírez apostó por su vuelta al fútbol profesional, una apuesta arriesgada que, sin embargo, nunca olvidará un Jesé que siente los colores amarillos y que, de decantarse al final por seguir en la isla, tendrá la oportunidad de comenzar la temporada desde el inicio para volver a explotar sus habilidades en la tierra que le vio nacer.

Para volver a ver al mago, a Jonathan Viera, de amarillo habría que esperar hasta el mercado de invierno. El de La Feria termina contrato con el Beijing Sinobo Guoan en diciembre, que es cuando concluye su Liga, y aunque la entidad china le ha ofrecido una renovación jugosa, el pensamiento del mediapunta está en volver a vestir la camiseta amarilla para llevarla a Primera.

Y será a partir de ese mes de diciembre, si las estrellas se alían, cuando se podría ver al tridente con el que sueña la UD y, también, una afición que los aguarda con los brazos abiertos. Un tridente, con galones de sobra de Primera, que debería dejar huella en una Segunda siempre exigente de la que pretende huir el representativo con un plan que está en marcha y se irá confirmando con el paso de los días. De momento, toca esperar...