El cuadro catalán se impuso en la ida por un ajustado 80-82. / CB GRAN CANARIA

Entre test y test, una visita exigente al Manresa de Pedro Martínez

Sin apenas haber podido preparar el duelo en grupo y con muchas dudas físicas, el Gran Canaria regresa este domingo a la competición midiéndose a uno de los equipos más en forma de la ACB

ÓSCAR HERNÁNDEZ ROMANO Las Palmas de Gran Canaria

Exigente regreso del CB Gran Canaria a la competición. La covid-19 ha mantenido aislado a muchos de los componentes del equipo claretiano y ahora que puede contar, en teoría, con todos se topa con uno de los equipos más en forma de toda la ACB, el BAXI Manresa de Pedro Martínez.

Son muchos días los que ha estado confinado el Granca y, lo que es peor, sin poder entrenarse en grupo. Las sesiones individuales o en pelotones reducidos han marcado la actualidad amarilla durante las últimas semanas. Ahora que ya tiene los negativos suficientes para volver a competir, le toca visitar este domingo (16.00 horas, Movistar Deportes 1, dial 54) a un Manresa al alza.

Lo de poder contar con todos es tanto una novedad como un arma de doble filo para Porfi Fisac, el entrenador jefe de los amarillos que decidió viajar con todo su arsenal del que dispone (14 jugadores) teniendo en cuenta la triple cita a domicilio (el miércoles 19 visita al Cedevita esloveno en la EuroCup y el sábado 22 al Valencia) pero que, al mismo tiempo, avisa de las muchas dificultades de poder contar con armas de la talla de John Shurna, Oliver Stevic, Artem Pustovyi o Andrew Albicy para la batalla en el Nou Congost.

La otra duda es cómo competirá el grupo isleño, un dilema más que justificado teniendo en cuenta cómo ha tenido que preparar el exigente duelo debido a los numerosos confinamientos y contratiempos físicos. Sin embargo, la competición exige ir consumiendo jornadas a ritmo vertiginoso en cuanto se pueda y, a día de hoy, el Gran Canaria, independientemente del cómo llegue, tiene el alta médica y epidemiológica para competir.

Se topa, para ponerlo más difícil aún, ante un Manresa notable. Lo es por rendimiento (suma seis triunfos en sus últimas ocho citas) y por físico, el que exige una de las pareja de moda en las zonas de toda Europa (Ismael Bako y Chima Moneke), amén de la calidad del resto de la plantilla, donde le sobra al bueno de Pedro Martínez experiencia, centímetros y, sobre todo, capacidad de compromiso.

Todo eso se le viene encima a un Granca sin tiempo a lamentaciones en un regreso vertiginoso a la competición con tres partidos en siete días. Las fechas irán ahora cayendo sin descanso para poner el calendario al día, y necesita el grupo claretiano ponerse al día cuanto antes para seguir optando a cotas altas.